domingo, marzo 29, 2015

El lado oscuro de la selección de grupo

David Sloan Wilson
El debate de si existe o no la selección de grupo es uno de los clásicos en Biología Evolucionista que continúa sin resolver y yo quería tocar hoy un aspecto relacionado con él pero sin entrar en el meollo del asunto. Quiero decir que no voy a entrar en las posturas de ambos bandos y sus argumentos sino en un asunto colateral de tipo moral. Resumiendo, están los que hablan de que la selección fundamental ocurre a nivel del individuo y a nivel de los genes (Dawkins, Pinker, etc.) mientras que otros defienden una selección a nivel de grupo, sobre todo para explicar cosas como el altruismo (David Sloan Wilson, Elliott Sober, Haidt, etc.)

Aunque no se diga con todas las palabras, detrás de las dos opciones hay un posicionamiento político y un posicionamiento moral. Los que defienden la selección de grupo hablan de sus repercusiones positivas (el altruismo dentro del grupo, la cooperación) y dan a entender que es una posición moral superior, o cuando menos más atractiva, que la de los partidarios de la selección individual que hablan de genes egoístas, competición y demás cosas feas (estoy simplificando bastante). Pero los partidarios de la selección de grupo se olvidan de su lado oscuro:  el egoísmo entre grupos, la hostilidad, la xenofobia, el patriotismo, el etnocentrismo, el conflicto y la guerra. La selección de grupo habla de cooperación dentro del grupo, sí, pero para vencer y derrotar a otros grupos; en realidad estamos cambiando el egoísmo individual por un egoísmo de grupo.

Las características a nivel de grupo que son más efectivas para promover la replicación del grupo pueden engendrar hostilidad contra el exogrupo, miedo a los extraños, propaganda contra los forasteros, etc. El proceso mismo al que Sober y Wilson (son los principales valedores de la selección de grupo, o selección multinivel como le llaman ahora) atribuyen lo mejor de la motivación humana puede también favorecer los perores atributos de las sociedades humanas.

De este lado oscuro hablan en Evolutionary origins of Morality varios autores, entre ellos Kevin N. Laland. Este autor es un proponente de la teoría o construcción del nicho y sugiere que los organismos deben estar preparados para actuar de una manera hostil hacia otros organismos de manera que construyan su nicho de una forma negativa para los otros. Los organismos deben invertir en construir nichos que destruyan los ambientes de otros organismos y favorezcan el suyo. Esta idea general se puede extender al nivel cultural y a los grupos humanos. En opinión de Laland, Sober y Wilson nos cuentan sólo la mitad de la historia.

Otro autor que señala ese problema en el libro comentado es Iver Mysterud. La moralidad como una adaptación de grupo significa que el código moral funciona para beneficiar a los miembros del grupo (endogrupo) a expensas de la gente de otros grupos (exogrupos). Debido a esto es difícil expandir nuestra moralidad más allá de nuestro grupo, especialmente en situaciones ambientales en las que los recursos son escasos. Y aquí tenemos uno de los principales retos de la especie humana: desarrollar una nueva moralidad para todos los seres humanos.
Elliott Sober

La respuesta que dan Sober y Wilson a estos autores es reconocer efectivamente el problema. Lo más que la selección de grupo puede hacer, dicen, es evolucionar grupos que funcionan con la coordinación y unidad de un organismo. Los organismos están frecuentemente adaptados para  vivir a costa de otros y para competir agresivamente con ellos, así que no podemos esperar menos de los grupos. La selección de grupo no elimina el conflicto sino que lo eleva a nuevo nivel en la jerarquía biológica donde puede operar incluso  con una fuerza más destructiva que antes. Sober y Wilson dicen que la teoría de la Selección Multinivel, bien entendida,  explica el lado benigno de la naturaleza humana como genuinamente prosocial pero que no conduce a una ingenua visión romántica de buenismo universal.

La moralidad de endogrupo que evoluciona por selección grupal no es una moralidad universal que diga que las diferencias entre endogrupo y exogrupo no importan y en eso están totalmente de acuerdo con Mysterud. La búsqueda de una moralidad universal es algo más que un entretenimiento intelectual y es necesaria para resolver los más acuciantes problemas de la vida moderna que, cada vez más, tiene lugar a una escala global. 

A pesar de ello, Sober y Wilson no creen que el conflicto entre grupos sea inevitable y que la única solución es que nos invadan los extraterrestres. Aunque nuestra historia evolucionista se ha desarrollado durante millones de años en grupos pequeños hemos conseguido crear grupos sociales de millones de personas relativamente armoniosos, y Sober y Wilson creen que es teóricamente posible que el círculo moral se siga ampliando cada vez más. Ojalá.

@pitiklinov

Referencia:





domingo, marzo 22, 2015

La inteligencia de vacas, cabras y ovejas



Tradicionalmente se creía que el estudio de la inteligencia en animales domesticados carecía de sentido (es el motivo por el que solo hasta hace muy pocos años hemos comenzado a estudiar la inteligencia de los perros). Se tenía a los animales domesticados como versiones estúpidas de sus versiones salvajes. No solamente su masa encefálica suele estar reducida, sino que son más confiados y por tanto más fáciles de manipular, características que (erróneamente) se asociaron con una menor inteligencia.

Ahora sabemos que estábamos equivocados. Aunque los perros resultan ser peores que los lobos en determinadas pruebas, son sorprendentemente hábiles resolviendo otros problemas, superando en algunos casos a nuestros primos hermanos los chimpancés. Por ejemplo, mientras un chimpancé puede tener dificultades a la hora de reconocer el gesto de señalar algo con el dedo, un perro entenderá el gesto con facilidad.

Pero la mayor parte de los animales domesticados no son las mascotas, sino aquellos que forman parte de las granjas. Los cerdos ya poseen una imagen pública algo mejorada, pero vacas, cabras, y ovejas en la cultura popular tienden a ser tomados por estúpidos. La realidad es bien distinta, ¡que ésta entrada sirva como prueba de ello!

Las cabras nos han sorprendido por reconciliarse tras los conflictos, así como por ser capaces de manipular objetos y resolver pequeños puzzles. En un trabajo publicado en 2014, superaban sin problema éste artilugio.

          a) tirar de la palanca, b) subir palanca, c) obtener alimento

Curiosamente se consideró que algunas no habían superado la prueba porque en lugar de usar la boca, trataban de usar los cuernos para manipular la caja. Ésta es una prueba de lo difícil que es medir las habilidades de un animal con un test muy controlado. Me recuerda al loro ALEX y como el equipo de Irene Pepperberg tenía que dar por malos algunos resultados que realmente eran más impresionantes que aquellos dados por buenos. Romper las reglas del juego puntúa negativo, pero puede denotar una gran capacidad de adaptación.

En cuanto a las ovejas, sabemos que tienen una memoria excelente en cuanto al reconocimiento de caras, son capaces de reconocer (al menos) a 50 ovejas y 10 personas, durante (al menos) 2 años. Además, al igual que nosotros, utilizan el lóbulo temporal en el reconocimiento de rostros, y son igualmente dependientes de si la cara está del revés o no. También sabemos que las ovejas son muy buenas aprendiendo, superando a algunos primates en cuanto a velocidad.

Al igual que ocurre con otros animales, algunas de las acciones más sorprendentes o llamativas se conocen únicamente como anécdotas. En 2004 la BBC publicaba la noticia de unas ovejas inglesas que habían desarrollado un método para superar el "paso canadiense" (esa estructura formada por barras metálicas que impiden que un ungulado pueda pasar), las ovejas se tumbaban y rodaban por encima para escapar y poder así destrozar alegremente las cosechas de los vecinos.

Para las vacas he dejado el vídeo que ha inspirado esta entrada, ya sabíamos lo mucho que pueden disfrutar aprendiendo, pero lo que aparece en este vídeo seguramente sorprenderá al lector.



@BioTay

Enlaces:
Imagen superior
Cerdos
Vacas y aprendizaje
Cabras reconciliándose y resolviendo problemas
Ovejas reconociendo de caras y aprendiendo y tomando decisiones
vídeo descubierto gracias a @Uhandrea y @Miguisant

jueves, marzo 19, 2015

Los orígenes de la Moral


La moralidad es muchas otras cosas pero en su base es control social
-Christopher Boehm

La conciencia es la pequeña voz que nos dice lo lejos que podemos ir persiguiendo nuestros intereses sin incurrir en costes intolerables
-Richard D. Alexander

Somos morales, pero sólo lo morales que necesitamos ser
-Dennis Krebs

Cualquier animal dotado de instintos sociales bien definidos, incluidos los vínculos afectivos de parentesco, llegaría inevitablemente a la adquisición del sentido moral o de la conciencia cuando sus facultades intelectuales alcanzan o se aproximan al desarrollo al que han llegado en el hombre.
-Charles Darwin

Christopher Boehm es un antropólogo conocido sobre todo por su libro Hierarchy in the Forest donde cuenta sus estudios e ideas sobre el igualitarismo y la jerarquía en el ser humano (podéis leer un comentario aquí). Pero Boehm ha tratado también el tema del origen de la moral en otros libros y especialmente en Moral Origins. The evolution of virtue, altruism, and shame. Aquí voy a intentar explicar las ideas centrales de este libro.

La esencia (el 1% del libro) es ésta: el origen de la moral es el control social por parte del grupo, es decir, el grupo castiga a los individuos que se desvían de las conductas que favorecen la supervivencia del grupo. Este castigo es una especie de “selección social” (de la que ya hemos hablado aquí) porque las preferencias sociales de los miembros del grupo -y del grupo en su conjunto- acaban modificando el acervo genético. Para no ser castigado el individuo aprende e interiorizar las normas del grupo y esa interiorización de las normas sería la moral. La selección moral va en el sentido de aumentar las conductas cooperadoras y disminuir las conductas de depredación social y el castigo social a lo largo de generaciones modela y cambia el genotipo en esa dirección de mayor cooperación y menos depredación.

La hipótesis de Boehm es que los hombres prehistóricos empezaron  a hacer uso del control social de manera tan intensa que los individuos que eran mejores en inhibir sus tendencias antisociales -bien por miedo al castigo o bien por absorber e identificarse con las normas sociales- consiguieron un éxito reproductivo mayor. Aprendiendo a interiorizar normas la humanidad adquirió una conciencia (que surge de la selección social punitiva) y se castiga a los aprovechados y egoístas (free riders). Hay dos maneras de promover una buena vida, una es por medio del castigo y otra es promoviendo la virtud. Boehm dice que el castigo de la conducta desviada es más antiguo y que lo de predicar la virtud es posterior.

Tener una conciencia, según Boehm , significa simplemente estar internamente inhibido para realizar una conducta antisocial y derivar el auto-respeto de seguir las normas de la sociedad. En esta línea, Richard D. Alexander tiene una visión de la moral muy realista ya que decía que la conciencia era algo más que un inhibidor de la conducta antisocial (que era la visión de Darwin): “la conciencia es la pequeña voz que nos dice lo lejos que podemos ir persiguiendo nuestros intereses sin incurrir en costes intolerables”. En esta visión de Alexander la conciencia no es solamente una fuerza puramente moral que maximiza las conductas prosociales y minimiza las desviaciones, no. La conciencia es más una calculadora maquiavélica, un estratega que nos dice cuánta inmoralidad podemos permitirnos sin que nos pillen o nos suponga un coste. Parece que tanto Darwin como Alexander tienen razón y la conciencia hace las dos cosas: inhibir inmoralidad y aprovechar las oportunidades de ser inmoral. Es decir, que tenemos la conducta moral que necesitamos, tampoco más, y si compensa ser “malos” lo haremos.

De esta misma opinión es Dennis Krebs que considera que somos todo lo morales que necesitamos ser. Krebs opina que heredamos disposiciones para comportarnos moralmente (para cooperar) pero que heredamos también la disposición a comportarnos inmoralmente, es decir, para explotar los sistemas de cooperación que hemos construido. El balance final es que somos justo lo morales que necesitamos ser para obtener los beneficios de la cooperación. La explicación de que nuestros instintos morales no vayan solo en el sentido de la cooperación podría ser que un sistema de cooperación se presta a la explotación, al parasitismo, y por eso no va a ser estable (el ejemplo claro de parásitos del sistema moral de colaboración que montan los demás son los psicópatas).

Un aspecto muy interesante de la evolución humana que parece tener una repercusión importante en la evolución de la moral es la conducta de compartir la carne. Por alguna razón, la carne (proveniente de caza mayor) se ha compartido en nuestra especie. Todos los carnívoros sociales tienen este problema logístico de repartir la carne y la mayoría de ellos lo resuelve con el sistema de la jerarquía que provee un orden de acceso a la carne. Pero los humanos han seguido una ruta diferente por razones que no están bien explicadas. Hace 250.000 años la evidencia de que los humanos cazaban presas grandes es muy sólida. Entonces, se presentaba el problema de compartir la carne y los machos alfa dominantes se llevarían la mayor parte. Esto hace pensar que hacia esa época los grupos consiguieron librarse de los machos dominantes y controlarles por medio de las coaliciones de subordinados. El dominante que no se refrenara podía ser asesinado por el resto del grupo y así evolucionaría el autocontrol que al principio se aplicaría los alfa dominantes pero luego a cualquier aprovechado con pretensiones. En cuanto a las fechas no hay evidencias definitivas y es posible que ya Homo erectus hace 1,8 millones de años tuviera sistemas de compartir la carne. Esto no se puede descartar pero una fecha desde luego segura es hace 250.000 años para compartir sangre y desde luego una sociedad igualitaria hace 45.000 años.

A este respecto, Boehm presenta evidencia arqueológica de que hace 400.000 años el ser humano no era totalmente igualitario. Mary Stiner y dos colegas israelíes han examinado pautas de corte en huesos encontrados en Oriente Medio. Las marcas de hace 400.000 años son caóticas y variadas como esperaríamos si diferentes individuos hubieran estado atacando la presa cada uno por su lado desde ángulos diferentes. Pero las marcas de hace 200.000 años son las de un único individuo desde la misma posición haciendo los cortes y repartiendo, que es el patrón que siguen los cazadores recolectores actuales. Todo esto (hay que admitir que esta evidencia no es definitiva, obviamente) sugiere que se necesitó desarrollar un sistema democrático igualitario para compartir la carne que fuera eficaz desde el punto de vista nutritivo y que evitara conflictos armados con las armas de las que ya disponían aquellos humanos ancestrales para la caza.

Si Boehm tiene razón, podemos saber cuál fue el primer “pecado” de la humanidad, el pecado original, la primera conducta que fue castigada por nuestra moralidad incipiente. Y esa conducta no es otra que la conducta dominante, la dominación de una persona por otra. La primera prohibición fue la de la conducta de acoso de los alfas o dominantes sobre el resto.

Boehm trata también el importante papel del lenguaje en el origen de la moral. Boehm habla del papel clave del cotilleo para transmitir las malas acciones de los demás, porque nadie puede observar continuamente lo que hace todo el grupo. Es necesario que las malas acciones que alguien realiza, y que otro observa, puedan ser contadas al resto del grupo para que éste pueda tomar medidas. También es necesario el lenguaje para la educación y la predicación de las conductas deseables, especialmente a los niños. En ese sentido, no hace falta decir que esa selección social punitiva continua en la actualidad y precisamente donde es muy observable es en las redes sociales donde el cotilleo moral es un elemento fundamental  y donde se producen “linchamientos” de personas con comportamientos o comentarios desviados, como los varios casos existentes en los que un tuit ha arruinado la vida de una persona.

Por último, comentar que la hipótesis de Boehm encaja bastante bien con los hallazgos neurobiológicos sobre la existencia de un circuito moral en el cerebro, en regiones prefrontales, circuito que se encuentra dañado o no es funcional en los psicópatas. Como decía un psicópata al que entrevistó Kevin Dutton, la moral son las rejas que llevamos dentro de la cabeza, una cárcel interna o simulación de cárcel que evita que acabemos en una cárcel real: “Dónde están los barrotes de verdad, Kev? ¿Ahí afuera? (señala la ventana). ¿O aquí dentro? (y se toca la sien).”

En definitiva, tener una conciencia moral es identificarse personalmente con los valores del grupo, es decir, internalizarlos. Aquellos que los internalizaron mejor tuvieron más éxito a la hora de propagar sus genes. Pero, a la vez, no debemos internalizar las normas hasta el punto de no tener tentaciones de romperlas porque muchas de las prohibiciones que ponen los grupos humanos están diseñadas para limitar conductas egoístas que -en pequeñas dosis- pueden ayudar a los individuos a conseguir éxito reproductivo. Tal vez eso explica que después de tantos miles de años de selección social no seamos más altruistas y menos egoístas.


@pitiklinov

Referencias:





domingo, marzo 01, 2015

Nacionalismo y Evolución (entrevista a Pierre L. van den Berghe)

Parece que los estudiosos del nacionalismo acaban de descubrir a Darwin. Más vale tarde que nunca. Azar Gat (con Alexander Yakobson) acaba de publicar un libro, Naciones una nueva historia del nacionalismo, donde plantea que la raíz del nacionalismo es la identidad étnica politizada. La visión previa, la de los "modernistas", ha planteado hasta ahora que el nacionalismo es un concepto histórico artificial creado en el siglo XIX. Pero esa postura no puede explicar cómo es posible que una emoción tan poderosa, que conmueve las almas de las gentes con la intensidad necesaria para empujarlas a matar o morir por él, surgiera de la nada en el siglo XIX. Es evidente que el nacionalismo toca una tecla muy profunda de la naturaleza humana. Según Gat, las formaciones etnopolíticas, incluidos el nacionalismo premoderno y moderno, se hallan presentes en toda la historia política y la historia en general, y aunque poseen no poca diversidad y están sujetas a transformaciones históricas de gran extensión, proceden de lo más hondo de la psique humana.

La tecla de la naturaleza humana que toca el nacionalismo es, según Gat, la selección de parentesco o kin selection: los individuos tienden a preferir a los parientes cercanos -por compartir con ellos un número mayor de genes- a los más lejanos o "ajenos". Existe una preferencia innata por el propio grupo cultural y de parentesco y las gentes se identifican con su etnia y su nación como quien habla de su familia, tanto real como metafórica (hay que señalar que lo que importa es la "percepción" de parentesco). En este sentido, es reveladora la propia etimología de la palabra nación: deriva de nasci (nacer), y primero se aplicaba al lugar de nacimiento y luego a una comunidad de personas de la misma raza, lengua, instituciones y cultura.

En toda la historia ha sido frecuente la percepción del pueblo y el país propios como sagrados y elegidos. Los yanomamis ilustran bien esta tendencia universal a creer que todos los demás pueblos son inferiores. La reacción característica que presentaron al escuchar una cinta grabada en otra comunidad fue la de: "Hablan torcido. Nosotros hablamos bien, ¡como hay que hablar!". De hecho, yanomami significa humanidad, o cuando menos la porción más importante de la humanidad. El resto de pueblos se conocen con el vocablo naba, concepto que implica una ingrata distinción entre seres humanos "de verdad" e "infrahombres". Los esquimales también se denominan a sí mismos el "pueblo de verdad".

Pero esta tesis evolucionista sobre los fundamentos del fenómeno nacional ya fue formulada hace más de 30 años (1981) por Pierre L Van den Berghe en su libro The Ethnic Phenomenon. Van den Berghe, profesor emérito de Sociología y Antropología, actualmente jubilado, de la Universidad de Washington, nació en el Congo Belga de madre francesa y padre belga (y luego casado con una alemana) y probablemente vivir en Bélgica, un país bilingüe, ser criado en una situación colonial y haber vivido bajo la ocupación alemana en Francia y Bélgica influyera en su interés por el fenómeno étnico. Van den Berghe ha conducido estudios de campo en Sudáfrica, Méjico, Guatemala, Nigeria, Perú y Kenia. Pero Van den Berghe destaca por la incorporación de un enfoque sociobiológico  al estudio de los fenómenos sociales. A lo largo de su carrera, por ejemplo en el libro Man in Society, ha sido bastante crítico con su propia disciplina, la Sociología, y ha animado a los sociólogos a estudiar otras culturas e incluso a estudiar la conducta animal, especialmente la de nuestros primos primates. Eso fue precisamente lo que él hizo en los años 70, tomar cursos en conducta animal y primatología, reciclándose profesionalmente.

Así que nos hemos puesto en contacto con él para abordar el fenómeno nacionalista y ha tenido la  gran amabilidad de atendernos. Hay que decir que El profesor Van den Berghe habla varios  idiomas: francés, inglés, alemán y español. Atentamente, ha contestado nuestras preguntas directamente en castellano.

Preguntas:

1- Esta frase es de Ernest Gellner:" el Nacionalismo no posee raíces demasiado hondas en la psique humana". ¿Cómo es posible que los estudiosos del nacionalismo sigan pensando que un sentimiento tan poderoso como el nacionalismo, por el que los seres humanos matan y se dejan matar, surgiera de forma repentina en el siglo XIX? Usted ya planteaba en su libro The Ethnic Phenomenon que los sentimientos raciales y étnicos son una extensión de los sentimientos de parentesco. El etnocentrismo y el racismo (y supongo que podemos incluir ahí también el tribalismo y el nacionalismo) serían formas extendidas de nepotismo. ¿Por qué casi nadie le ha hecho caso?

Bueno, los que están de acuerdo conmigo son una minoría, pero un poco mas que "casi nadie". En psicología la batalla está ganada; la antropología está muy dividida, pero la cuarta parte acepta la sociobiología; en ciencia política y  sociología, el 90% siguen evitando la cuestión . El porqué de todo esto, trate de contestar en un articulo mío: "Why Sociologists Don't and Won't Think Evolutionarily?"

2- Una objeción a su hipótesis del etnocentrismo como extensión de la selección de parentesco (kin selection) es que en las naciones modernas la gente es capaz de unirse y considerar del mismo grupo a "extraños", gente con la que no tienen parentesco real. ¿Cómo podemos explicar este paso de un tribalismo basado en lazos de sangre a un nacionalismo que une a extraños? Si el sentimiento étnico es tan primordial ¿Por que puede manipularse, ampliarse a grupos más grandes o reducirse a otros más pequeños?

La cultura humana es muy flexible para adaptarse a todo lo que se puede para maximizar su provecho. Es sumamente oportunista. Por supuesto, se inventa parentesco si es conveniente, pero, aun así, no es al azar. Los mitos tienen que ser creíbles para convencer. También hay alianzas oportunistas que no pretenden estar basadas en parentesco, p.e. entre Alemania y Japón en la segunda guerra mundial. La sociobiología no rechaza la importancia de la cultura, ni su acción en parte independiente de la biología. Solo dice que la humanidad está en una doble trayectoria evolucionista, genética y cultural, con relaciones muy complejas que no se pueden ignorar, y que todavía faltan en gran parte descubrir. La relación gen-cultura es la gran meta de las ciencias sociales del siglo XXI.

3- Como ideología, el Nacionalismo es bastante rudimentaria. Podemos decir que básicamente se reduce al universal Ellos/Nosotros: que hay un "Nosotros" y que hay un "Ellos", y, por supuesto, que Nosotros somos mejores que Ellos, que tenemos derecho a un estado. Esta idea se repite en los grupos de todo tiempo y lugar ¿Podríamos decir que la idea de Patria, de un nosotros o de identidad grupal, es una idea innata al estilo de Descartes (como la de Dios, según él)

No creo que se gane nada con el concepto de "ideas innatas".

4- Aparentemente, los humanos no tenemos una manera biológica de detectar el parentesco (olores,etc...) y lo que suele definir los límites étnicos son marcadores culturales como la lengua materna en primer lugar, o la religión, la ropa, etc. Tampoco parece haber una jerarquía en estos marcadores, de manera que en algunos pueblos la lengua ha estado por encima o ha tenido más fuerza que la religión para unir/desunir a la gente y en otras poblaciones o épocas la religión ha sido más fuerte que la lengua. ¿Por qué es esto así?

Contesto esa pregunta en el capitulo 2 de TEP, pp.31-35. Cuando las características físicas sirven para diferenciar bien, se utilizan, pero muchas veces la lengua u otros rasgos culturales son mas fiables. Escogimos lo mas fácil, seguro, rápido y barato para adivinar parentesco. Eso es muy variable según las situaciones de contacto.

5- Como usted explica en The Ethnic Phenomenon parece que a la gente llana le debería dar igual que la explote una élite que sea de su etnia o ser explotada por extranjeros, pero la realidad es que se rebela con más facilidad si los que mandan no hablan su misma lengua ¿Por qué?

Una elite del mismo grupo étnico utiliza mucho mas fácilmente una ideología basada en parentesco como el paternalismo o el fraternalismo (liberte, egalite, fraternite de la revolución francesa) para justificar su explotación, y consecuentemente es mas creíble.

6- En línea con lo anterior, usted ha estudiado las castas (palabra que aunque la asociamos con la India es de origen español y portugués) y también las clases. Una cosa que se pudo observar cuando estalló la I Guerra Mundial - para consternación de la Segunda Internacional- es que los obreros de cada una de las naciones beligerantes corrieron a hacer causa común con los "explotadores" de las clases media y alta de su país contra los "camaradas" extranjeros. ¿Demuestra esto que el sentimiento étnico es más fuerte que la conciencia o sentimiento de clase?

Digamos así: es mucho mas fácil movilizar conciencia étnica que conciencia de clase. Pero lo que pasa en casos concretos varia según la relación entre clase y etnia. Muchas veces hay diferencias de lengua , religión o cultura entre las clases (como p.ej. en Bélgica o Irlanda). A veces conflictos étnicos esconden conflictos de clase, o viceversa. En general, si las diferencias de clase coinciden con fuerte diferencias culturales, esas se reinterpretan como si fuesen casi-etnicas, y la conciencia de clase es mas fuerte. Es decir que frecuentemente la clase se redefine como una cuasi etnia. Entonces, si, la etnia es mas fuerte que la clase, lo que quiere decir que los intereses genéticos superan los intereses materiales, porque los últimos son en realidad modos de realizar los primeros.

7- Es muy interesante observar que las identidades evolucionan igual que las especies.  Muchas veces la geografía hace que una misma población quede separada en dos grupos por barreras naturales y las identidades se van diferenciando y se da un mecanismo de "especiación étnica". En biología se conoce este fenómeno precisamente como especiación alopátrica. Es realmente interesante que los humanos llegan a considerar a otros pueblos como si no fueran humanos o miembros de su misma especie. ¿Qué nos puede decir de la similitud entre estos dos fenómenos?

Si, la separación espacial conduce a la formación de nuevas especies como de etnias, porque en ambos casos resulta en endogamia. En el mundo moderno, desde el siglo 15, el proceso inverso es mas común, con migraciones enormes, y lo interesante es que la ideología sigue la realidad. Hoy es preciso decir que la humanidad es una, y es "racista" pretender lo contrario. Es un caso más de como la cultura se adapta a las realidades biológicas, y de como es preciso considerar ambos en conjunto y absurdo de tratar de aislar la una de la otra

8- En su libro Man in Society critica la visión "Tabla Rasa" o el determinismo cultural existente en las ciencias sociales; ha sido un dogma en sociología que el hombre es un ser cultural con lenguaje que no tiene nada que ver con el resto de animales, que toda nuestra conducta es aprendida y que la biología está ahí poco más que de adorno. Lo malo es que después de 40 años la izquierda sigue practicando un negacionismo de la biología y de la genética en lo que recibe la ayuda de la derecha religiosa (es famoso un artículo de Peter Singer pidiendo a la izquierda que abrazara el darwinismo). ¿Qué tiene el darwinismo que subvierte y amenaza los valores tanto de la izquierda como de la derecha?

Es demasiado fácil decir que "la izquierda" sea anti-evolucionista. Se encuentran todas las ideologías a ambos lados de la cuestión. Marx y Engels admiraban mucho a Darwin, y es abundantemente claro que, mientras los primeros nos han dado una teoría muy simple y creíble de intereses materiales, Darwin nos da una teoría de intereses genéticos. Los intereses materiales sirven para realizar los intereses genéticos, y el Marxismo y el Neo-Darwinismo son complementarios, de ningún modo contrarios. Ahora mi proprio caso: Respeto y utilizo los dos. Políticamente, soy de la extrema izquierda: soy anarquista y considero el estado como la peor invención del hombre. El estado es el endo-parasito par excellence.

9- Hemos hablado de castas y jerarquías y aunque sea alejarnos un poco del tema principal ¿cómo se imagina usted la aparición del primer rico?¿cómo aparecieron y evolucionaron los ricos? Si partimos de una sociedad de cazadores recolectores igualitaria (Christopher Boehm) cómo fue posible que algunos hombres obtuvieran la propiedad de la tierra y acumularan ganado y recursos y los demás se lo permitieran? ¿Cómo cree que se produjo ese salto?

El salto no se produjo por la acumulación de  riquezas, sino por concentración de fuerza en pequeños grupos de mafiosos que se organizaron y armaron para robar sus vecinos. Las bandas armadas son el origen del estado, de la estratificación en clases, de la desigualdad, de la guerra organizada, etc. La acumulación de riquezas siguió la acumulación de la fuerza armada, no al contrario

10- Han sido muchos los que han planteado que la única manera de que la especie humana se una por encima de diferencias de raza, religión, lengua, etc., sería que nos invadieran los extraterrestres. ¿Se le ocurre alguna otra manera?

Soy tal vez idealista, pero creo que teóricamente la organización cooperativa según el modo anarquista es posible, no solo en pequeños grupos, pero también en grandes sociedades industrializadas. Tenemos muchos ejemplos exitosos de cooperativas a gran escala. Por ejemplo, pertenezco a una cooperativa medica en Seattle con 500.000 miembros desde un medio siglo, y funciona mejor y mas barato para mantener la salud de mi familia  de que lo hubiera hecho la medicina privada o estatal. Hay otros ejemplos a gran escala, como el servicio postal internacional, y recién, el internet. Ahora experimentamos una cierta perdida de poder y de legitimación de parte del estado, y la Union Europea se mueve despacio en dirección de un infra- y inter-estado de estructuras funcionalmente distintas que resuelven problemas de integración aparte de los estados miembros. Grandes estados supuestamente fuertes como la Union Soviética y la RDA desaparecieron en días sin resistencia. Hay esperanza!

11- ¿En qué está trabajando ahora? ¿Qué misterio le gustaría resolver?

En nada serio. Estoy gozando mi jubilación, viajo, visito mis hijos (uno vive en Honduras, y mi nieta es completamente hispano-hablante), colecciono monedas. No tengo misterios que resolver!