sábado, septiembre 12, 2015

Entrevista al paleontólogo Jordi Agustí

Jordi Agustí (2013). Foto: Jordi Mestre / IPHES.




 Jordi Agustí Ballester es un biólogo evolutivo de amplia trayectoria. Paleontólogo especializado en micromamíferos, principalmente del Neógeno, ha dirigido durante 10 años, de 1995 a 2005,  el ICP (Institut Català de Paleontologia) de Sabadell, fundado por el pionero paleontólogo Miquel Crusafont, quien dirigió su tesis doctoral Roedores Miomorfos del Neógeno de Cataluña (1981).  Ha presidido desde 1999 a 2009 el Comité Regional de Estratigrafía del Neógeno mediterráneo. Ha escrito más de 200 artículos científicos, once libros como autor, editado trece, y dirige y está involucrado en algunos de los yacimientos más conocidos a nivel mundial.

Actualmente es profesor de investigación del Institut Catalá de Recerca i Estudis Avanzats (ICREA) en la Universidad Rovira i Virgili, y director de investigación del Institut de Paleontología Humana i Evolució Social (IPHES) en Tarragona.

Su interés, según afirma, se centra en los cambios ambientales y biogeográficos de los ecosistemas terrestres en la zona mediterránea en los últimos 10 millones de años, a través del estudio de la fauna de los mamíferos pequeños. Esto incluye el periodo en que han divergido los homínidos. Los yacimientos en los que Agustí tiene un especial protagonismo están situados en la cuenca del Vallés-Penedés (noreste de la Península Ibérica), la cuenca de  Guadix-Baza (sur de la Península Ibérica), norte de Africa y Georgia (sur del Cáucaso).
Pero es un investigador inquieto y de largo alcance:  ha acometido algunos de los proyectos más reconocidos en el ámbito de la paleontología mundial, desde coordinar debates internacionales sobre las extinciones masivas o sobre el progreso en evolución, hasta la dispersión homínida (Orce, Dmanisi...), o la relación entre la evolución cerebral  y las enfermedades neurodegenerativas.

Nota: las referencias a la bibliografía y demás fuentes irán indicadas con un número en rojo entre paréntesis. Las fuentes están al final de la entrevista.

 Micromamíferos.-

   Los micromamíferos, como la microfauna en general, han pasado históricamente desapercibidos por su tamaño. Los conocemos poco. Así que pueden aportar mucho. Con la mejora de los métodos para detectarlos se han convertido en fundamentales para la Paleontología: primero, porque su presencia es bastante probable -especialmente restos dentarios- en terrenos sedimentarios continentales, puesto que suelen ser más numerosos que los animales grandes. Segundo,  porque cambian rápidamente con el tiempo, debido a que cada generación se sucede a un ritmo mucho más veloz que la macrofauna, pues su longevidad es menor, y el número de crías mayor.  Esto se traduce en una tasa de especiación/extinción mucho mayor que la macrofauna. Tercero, porque suelen ser también ágiles en expandirse geográficamente (en una escala temporal geológica, claro está) cuando las condiciones son adecuadas. Gracias a lo cual su distribución es muy amplia; y cuarto, porque son muy sensibles a los cambios del entorno, constituyendo un excelente indicador medioambiental.

Transición Mimomys/Arvicola. Gráfico: Gloria Cuenca.
Estos aspectos convierten a los micromamíferos en un elemento muy importante, tanto para la correlación y datación de las diferentes biozonas como para la caracterización del paleoambiente.
Un ejemplo de su relevancia fue la concreción de la antigüedad del nivel TD6 de la Gran Dolina de Atapuerca, el conocido "estrato Aurora" donde apareció Homo antecessor. Pudo determinarse que TD6 era como mínimo anterior a los 780.000 años gracias a la aparición de Mimomys savini (Arvicolidae, Rodentia), un roedor del grupo de las ratas de agua y de los topillos, considerado antepasado directo del género Arvicola. Los Mimomys savini aparecen en Europa hace 1.8 millones de años, y desaparecen hace 600.000, transformándose en Arvicola (con alguna novedad que comentaré más abajo). Es decir, su presencia o ausencia marca el tránsito entre Pleistoceno Inferior y el Pleistoceno Medio. O sea, que pudo entonces afirmarse que Homo antecessor era el homínido más antiguo de Europa en esos momentos. Actualmente se ha ratificado y afinado más en la cronología de TD6 en torno a los 900.000 años.



En este sentido, la especialización en micromamíferos, como la del propio Agustí, Gloria Cuenca, Carmen Sesé y otros, puede aportar un punto de vista mucho más completo de la evolución orgánica, y no solo a nivel de correlaciones estratigráficas y dataciones, sino también en cuanto a la concreción del medio ambiente y relaciones ecológicas. Y por supuesto sobre la propia evolución de la microfauna.




Paleontología.-


1.-¿Su interés por la paleontología es heredado o adquirido?  ¿le viene "de familia" o lo captó del entorno? ¿Qué le llevó a hacerse biólogo evolutivo? ¿Y a especializarse en micromamíferos?
 
Mi interés por la paleontología es definitivamente adquirido, ya que provengo de una familia de letras. Mi padre fue escritor y periodista y mis hermanos, periodistas también. Un día mi hermano Miguel trajo a casa una colección de cromos con dinosaurios y otros animales “prehistóricos”. Debía tener por esa época unos 6 o 7 años. Me quedé fascinado y empecé a recortarlos y dibujarlos, y a buscar cualquier otro libro en los que apareciesen “animales prehistóricos”, como se decía entonces. Debía correr el año 1960 o 1961. En aquel momento se editaban muy pocas cosas en España, pero sí en Méjico y en otros países cercanos, como Francia. Cuando comentabas que te interesaba la paleontología la gente te preguntaba por las momias de Egipto. La Paleontología se confundía con la Arqueología, que estaba mucho más difundida en nuestro país.
Siguiendo los consejos de mi mentor Miquel Crusafont, me matriculé en Ciencias Biológicas y no en Geología. Nunca le agradeceré bastante este consejo, ya que la Biología te proporciona un substrato mucho más profundo que las Ciencias de la Tierra a la hora de interpretar la evolución de la vida en el pasado. Antes de acabar la carrera me interesé por los micromamíferos y, más concretamente, por los roedores, ya que se podía contar con muestras estadísticamente significativas, lo que para mí era muy importante como biólogo. Se trataba de muestras de decenas o cientos de especímenes en los que se podían analizar cuestiones tales como la variabilidad y los cambios en las poblaciones a través del tiempo. En aquel momento era muy gradualista y darwinista, muy simpsoniano, digamos. Y creo que todavía lo soy.


2.- ¿Cuál es la importancia de la microfauna, y en concreto de los micromamíferos, en el estudio de la evolución? 

Como acabo de comentar, los micromamíferos, como cualquier otro tipo de “micro” (desde los anfibios hasta los foraminíferos o las diatomeas), cuentan con la gran ventaja de que se puede disponer de decenas a cientos o incluso miles de especímenes, lo que permite una aproximación mucho más biológica a su análisis, ya sea en términos evolutivos (es decir, diacrónicos) como ecológicos (es decir, sincrónicos entre especies diferentes estrechamente emparentadas). Si se pudiese disponer una muestra semejante de restos de homínidos, se acabarían todas las especulaciones sobre la evolución humana.

3.- Ha habido históricamente un sesgo "grandecentrista" entre aficionados a la Paleontología, un "amor por lo grande", cuya evidente manifestación es la gran atención que despiertan los dinosaurios gigantescos. ¿Esa tendencia se da también entre paleontólogos, o la microfauna está tratada con la suficiente dedicación? ¿Hay tantos especialistas y recursos en microfauna como en macrofauna?

Bueno, “small is beautiful”. A lo largo de mi trayectoria científica me he encontrado con grandes sorpresas en este sentido, gente que quedó atrapada y fascinada por el mundo de “lo pequeño”, entre ellos todos mis alumnos pasados y actuales, algunos de los cuales cuentan ya con una dilatada trayectoria en el mundo universitario y de la investigación. El tema de los dinosaurios es uno de los principales atractores en el mundo de la paleontología, pero también uno de los que pueden llegar a ser más decepcionantes a nivel de investigación, sobre todo en un país como el nuestro en que encontrar restos tan completos como en Estados Unidos, Canadá, Argentina o China se da muy, muy raramente. La ventaja de lo pequeño es que no se acaba nunca, no existe la necesidad de recorrer museo tras museo para poder disponer de una muestra significativa. Mi sincera opinión es que queda mucho más trabajo en el mundo de la microfauna que en el mundo de la macrofauna.Y visto a través de una lupa binocular, ¡el diente de un topillo parece tan grande como el de un mastodonte!


4.- ¿Cuándo llegarán los especialistas en microfauna a ser tan conocidos como los Arsuaga, Bermúdez, Carbonell, etc.? ¿llegará ese día? 

Pienso que el tema no tiene que ver tanto con la microfauna o la macrofauna, como con la evolución humana. Juan Luis Arsuaga o Eudald Carbonell son conocidos porque el tema de la evolución humana tira mucho más que cualquier otro tema paleontológico, incluidos los dinosaurios. Se trata del origen de nuestra especie y en ese sentido parece lógico que haya una mayoría de la población que se haga preguntas tales como de dónde venimos, cuál es nuestro origen, etc. Incluso en mi caso, creo que si soy algo conocido a nivel mediático se debe más a mis incursiones en la evolución humana, en relación con el yacimiento de Dmanisi en Georgia, más que por mis ensayos evolutivos. Pero hay notables excepciones. Es el caso de George Gaylord Simpson, primero, y Stephen Jay Gould o Niles Eldredge, después, autores cuyas obras no tienen nada que ver con la evolución humana y sí con aspectos teóricos de la evolución. Y en Francia, un especialista en pequeños mamíferos del Cuaternario como Jean Chaline se hizo muy popular, precisamente porque a través de los micromamíferos se adentró en el mundo de la biología evolutiva.

5.- En una reciente entrevista, el paleontólogo Roy Plotnick afirma que es más fácil que se preserve la macrofauna que la microfauna, debido a su tamaño. ¿Qué opina?   

No estoy de acuerdo, yo diría que es exactamente al revés. Por poner un ejemplo, en la cuenca plio-pleistocénica de Guadix-Baza, en donde llevo trabajando desde hace décadas, los niveles con microvertebrados se cuentan por decenas, mientras que los yacimientos con macromamíferos no sobrepasan la decena.

6.- Hablando de "tendencias a lo grande", la reciente tesis doctoral de Iván Lozano (0) sobre Mimomys savini que usted ha codirigido establece un método de datación relativo basándose en la tendencia al tamaño creciente a través del tiempo del primer molar inferior. Un interesante avance, aunque haya que contemplarlo con los matices que requiere el hecho de que no es una tendencia absolutamente fija, pues puede haber aportaciones de Mimomys de otros territorios que alteren la tendencia (como reconoce la misma tesis). Este aumento de tamaño ya lo había constatado usted en el aumento de talla y altura de la corona dentaria (hipsodoncia) en Mimomys/Arvicola del Plioceno al Pleistoceno. ¿Considera que el aumento de tamaño de Mimomys es una prueba más de la regla de Cope, de la tendencia general al aumento de tamaño de la mayoría de linajes, o cree que es más bien un hecho puntual, como apunta algún estudio reciente? ¿Por qué se produjo?

 
La tendencia al aumento de talla se da en muchos linajes independientes de arvicólidos. Esta tendencia no tiene porqué ser necesariamente regular ni gradual, aunque en el caso de Mimomys, la evidencia empírica apunta a que muy probablemente sí lo fue, lo cual nos crea un problema a resolver, ya que de lo contrario estaríamos hablando de un mecanismo ortogenético. Me ocupé de este tema en una de mis primeras obras, La evolución y sus metáforas (1). Allí proponía que la competencia interespecífica, el Efecto reina Roja, podría haber jugado un papel en el mantenimiento de esta tendencia entre diferentes linajes evolutivos. La competencia constante, ya sea a nivel de individuo o de población, habría provocado esta especie de carrera hacia tallas cada vez más grandes. Pienso además que la dinámica glacial-interglacial durante el Plio-Pleistoceno, una dinámica que sí es regular, pudo haber influido también en esta tendencia.

7.- Ahora que ya creíamos tener clara la secuencia evolutiva Mimomys/Arvicola, irrumpe en escena en medio Arvicola jacobaeus sobre los 1.2 MA. ¿De dónde salió? ¿Y a dónde fue a parar? ¿Es un ejemplo de que en micromamíferos ocurre lo mismo que en filogenia homínida (denisovanos, hibridación con neandertales,..), que hay una complejidad creciente a medida que profundizamos?

La presencia de Arvicola jacobaeus en Sima del Elefante es una especie de enigma paleontológico. En realidad, dudo de que se trate realmente de un Arvicola relacionado con las especies actuales. Mi interpretación es que se trata de una población de Mimomys savini que, por causas ambientales, desarrolló una dentición muy hipsodonta, culminado en molares de crecimiento continuo, como luego sucedió con los verdaderos Arvicola.


8.- Hay numerosos y contundentes ejemplos de evolución gradual. El desarrollo craneal homínido, o su misma especialidad de roedores del Neógeno, por citar solo dos casos evidentes. En el marco de sus propias investigaciones ¿fue en algún momento capaz de predecir cómo sería un micromamífero de un estrato determinado, o alguna de sus características, antes de haberlo descubierto, basándose en ese gradualismo?

Ciertamente existen muchos ejemplos documentados de evolución gradual en roedores, pero en mi caso las sorpresas han predominado sobre los procesos de cambio gradual. Por ejemplo, en la larga secuencia del Plio-Pleistoceno de Guadix-Baza la aparición abrupta de nuevas especies y los reemplazamientos son más bien la norma, frente a los procesos de tránsito gradual, que son más bien escasos. El caso que acabamos de mencionar de Arvicola jacobaeus de Sima del Elefante es otra buena muestra de ello.


9.- Seguimos con la tendencia a hablar del aumento de tamaño. Uno de sus primeros artículos trata sobre el descubrimiento de un gran roedor en las Baleares, en concreto en Menorca, Muscardinus cyclopeus, un tipo de lirón mayor que sus equivalentes continentales.
 En este caso, y en otros similares como las ratas gigantes de Canarias -descritas por su mentor Crusafont- o el enorme conejo también menorquín Nuralagus rex, se cumple la regla de Foster: la microfauna cuando queda aislada tiende al gigantismo, mientras que la megafauna tiende al enanismo. En sus estudios en las Baleares ¿en qué grado se cumple la regla de Foster? ¿Qué otras conclusiones pueden establecerse respecto a las Baleares, o a la insularidad en general?

El tema de la evolución insular en mamíferos y, más concretamente, en pequeños mamíferos, es absolutamente fascinante, y todavía ha de proporcionar algunos descubrimientos sorprendentes. Las islas son auténticos laboratorios de la evolución, un pequeño mundo lleno de sorpresas. Tradicionalmente hemos de tener en cuenta dos factores clave, la ausencia de depredadores y el tamaño de la isla. Aparentemente, la ausencia de depredadores conlleva una disminución en la talla de los grandes mamíferos y un aumento de talla en los pequeños mamíferos, en la medida en que las presiones selectivas en el continente fuerzan una desviación de la talla hacia tamaños más grandes o más pequeños, pero que no se solapen con la del potencial depredador. Cuánto más grande o más pequeño puede tener que ver, a su vez, con el tamaño de la isla y la competencia entre herbívoros que se establezca en ella. Hasta aquí la teoría. Pero los análisis que ahora mismo estamos desarrollando con investigadores del IMEDEA (CSIC) en Mallorca sobre faunas de la base del Plioceno en esta isla pueden arrojar nueva luz sobre este modelo aparentemente simplista. Os dejo con el caramelo en la boca.


10.- Si las faunas de las islas siguen esta regla ¿Qué ocurre en las penínsulas? ¿se puede extender esa regla, solo que en un grado menor? 

En realidad, no. El factor determinante no es tanto el grado de endemismo (lo que hace en cierta medida común a islas y penínsulas), sino el tamaño del área y la ausencia de depredadores. No se dan casos de enanismo o gigantismo insular en las penínsulas. Y lo mismo vale para las islas lo suficientemente grandes para albergar depredadores.


11.- ¿Por qué los roedores están tan extendidos y son tan numerosos, en comparación con otros mamíferos de pequeño tamaño, por ejemplo los lagomorfos (conejos, liebres, ...)?

Los lagomorfos ocupan una posición especial dentro del espectro de micromamíferos. En realidad se trata en buena parte de sus especies de mesomamíferos, ocupan una posición intermedia que les hace solaparse largamente en talla con sus depredadores. Eso les hace especiales con respecto a los roedores, y tal vez ha afectado a su capacidad de especiación como clado. Han seguido una pauta evolutiva basada en una extraordinaria capacidad de expansión geográfica, unida a una enorme capacidad de reproducción. Sin duda tenemos todavía mucho que aprender desde un punto de vista evolutivo de los lagomorfos.


12.- ¿Cómo han contribuido los estudios genéticos en  el estudio de los micromamíferos? ¿Cuáles son los límites en Paleontología de microfauna?

Los micromamíferos constituyen un material de estudio óptimo desde un punto de vista evolutivo no sólo desde la paleobiología sino también, y tal vez mucho más, desde la genética de poblaciones. Los micromamíferos y, en particular, algunos roedores, ayudaron a entender el origen de la especiación, cuando se detectaron especies gemelas (es decir, casi idénticas fenotípicamente) pero que constituían ya verdaderas especies, sin niveles apreciables de cruzamiento. A nivel de la paleontología de micromamíferos y, especialmente, de roedores, contamos con un material, los dientes, que están fuertemente constreñidos genéticamente. De manera que cuando detectamos una variación, podemos estar seguros de que se ha producido un evento de especiación. Ello indica que nunca vamos a supravalorar la diversidad existente (es decir, el número de especies coexistentes). Y, en todo caso (aunque es difícil en un material tan canalizado genéticamente), se nos puede reprochar una minusvalorización de la diversidad. Pero entiendo que esto último es menos grave que lo primero, si pensamos, por ejemplo, en el tema del número de especies fósiles de homínidos.

13.- ¿Qué nuevas especies ha descubierto o descrito?

Pues creo que unas 25, desde el Eoceno hasta el Pleistoceno, con especial incidencia en el Mioceno y en el Plio-Pleistoceno. La mayor parte corresponden a cricétidos (hámsters) y glíridos (lirones). Dada la enorme diversidad y capacidad de especiación de los roedores, no me parece una cifra desorbitada para la vida activa de un paleontólogo dedicado a este grupo. De entre ellas, me siento especialmente satisfecho del descubrimiento de algunas de estas nuevas especies, como es el caso de los roedores insulares, los gerbílidos de origen africano o los arvicólidos del plio-pleistoceno.

14.- ¿A qué conclusiones ha llegado en cuanto a filogenia de los roedores del Terciario/Cuaternario? ¿Qué tendencias evolutivas sigue este grupo?

La pregunta es tan general que obliga a una reflexión profunda, o justo lo contrario. Pero si hablamos de tendencias evolutivas en general, parece claro que en líneas muy diversas de roedores, en momentos muy diversos, existe una tendencia al aumento de talla y al aumento de altura de la corona de los dientes (hipsodoncia). Estas tendencias se observan tanto en roedores del Eoceno como del Pleistoceno, y en continentes tan separados como Eurasia o América del Sur.

15.- ¿Qué diferencias y similitudes hay respecto a la filogenia hominida?

Hablamos de dos tipos de organismos muy diferentes, con presiones selectivas y estrategias evolutivas así mismo muy diferentes. Para empezar, hay algo fundamental que separa a unos macromamíferos, como son los homínidos, de cualquier micromamífero, y es su capacidad de dispersión. Ante un cambio climático o ambiental, un homínido era capaz de desplazarse a lo largo de grandes distancias, en busca de agua o de nuevos recursos. La primera respuesta de un gran mamífero ante los cambios ambientales que se suceden en su hábitat es la migración. Con alguna excepción, esto no es lo que sucede con los pequeños mamíferos y, más concretamente, con los roedores, cuyos home-range a duras penas sobrepasan un centenar de metros. Esta diferencia ha dado lugar a unas grandes tasas de especiación en determinadas familias de roedores, como los múridos y los arvicólidos, muy superiores a las de cualquier gran mamífero, como es el caso de los homínidos. Así mismo, la representación de ambos en los yacimientos es muy diferente. Mientras que una única localidad fosilífera puede albergar hasta una docena de especies de roedores, algunos de ellos estrechamente emparentados, no es este el caso de los homínidos.

Extinciones.-


 Durante la historia de la Tierra se han producido 5 grandes extinciones masivas. Ahora, según cada vez más investigadores, estamos asistiendo al inicio de la sexta, provocada por la hiperexpansión humana. La más conocida de ellas es la que acabó con los dinosaurios, pero no ha sido la más devastadora en términos de grado de extinción. La extinción de finales del Pérmico se llevó por delante el 95 % de las especies marinas y el 70 % de los vertebrados terrestres, mucho más que la más famosa Cretácica.
No hay un abismo entre las extinciones en masa y las habituales -también llamadas de fondo-, sino que cuanto mayor es la extinción, menos probable es que se produzca.

Extinciones Masivas. Fuente: http://elpaisdelasamapolas.blogspot.com.es/2012/08/del-homo-sapiens-al-homo-depredator-o_16.html

En 1993 coordinó un congreso sobre las extinciones masivas (2),  en busca de alguna lógica detrás de esas extinciones.

16.- A grandes rasgos ¿Cuáles son las causas de las extinciones en masa?
 
Las causas pueden ser muy variadas, e incluyen eventos de vulcanismo extensivo, caídas de cuerpos extraterrestres, calentamientos súbitos, enfriamientos súbitos, regresiones y transgresiones marinas, cambios en la circulación oceánica y otros más. En general, no puede hablarse de una causa única, sino de una o varias causas que en un momento dado han afectado abruptamente a la Biosfera.

17.- ¿Las extinciones masivas son variadas e imprevisibles, o presentan regularidades? 

Cuando organicé el coloquio sobre La lógica de las extinciones (2), mi intención era indagar si existía efectivamente algún mecanismo externo o interno que permitiese encontrar alguna regularidad en el fenómeno de las extinciones masivas. Viéndolo ahora en perspectiva, me temo que aun cuando todos los participantes estábamos a favor de la existencia de regularidades en las extinciones en masa, fracasamos en nuestro intento de encontrar alguna lógica de las extinciones.

18.- ¿Algún indicio de que respondan a ciclos?

Este es un tema recurrente en el estudio de las extinciones masivas en el pasado. En los años 80 saltó a la palestra a raíz de los trabajos de Raup y Sepkoski, ligada a aproximación regular de la tierra a una nube de meteoritos. Durante el coloquio sobre La lógica de las extinciones se habló de posibles regularidades como consecuencia de la autorregulación del sistema (como puede observarse en la ponencia que firmó Ramón Margalef), una explicación que luego ha sido retomada desde bases matemáticas sólidas. En una de mis primeras publicaciones sobre la llamada Crisis del Vallesiense en el Mioceno superior, presentada en el congreso sobre extinciones que se desarrolló en Bilbao en 1987, propuse un posible mecanismo para explicar esta regularidad, a saber, que dos o más causas posibles de una gran extinción podían entrar en ciclo regularmente dando lugar a una extinciones en masa, hipótesis que expuse más extensamente en mi libro El ajedrez de la vida (12).


19.- ¿Qué diferencias hay entre las extinciones en masa y las extinciones de fondo?  

Básicamente, existen una serie de características que imparten resistencia a la extinción durante los procesos de extinción corrientes, los que dan lugar a un re-emplazamiento continuo de especies, tal como predice el “efecto Reina Roja”. Son características ligadas a la tasa de reproducción, de dispersión y otras. Sin embargo, durante las extinciones en masa las presiones de selección cambian súbitamente, y las características que impartían resistencia a la extinción durante periodos “normales” dejan de ser efectivas. La extinción se vuelve entonces imprevisible.

20.- En general, los biólogos evolutivos consideran la hiperespecialización como una garantía de alta probabilidad de extinción a largo plazo. Usted ha argumentado que la desaparición selectiva de grupos como los dinosaurios en la extinción masiva de finales del Cretácico fue probable consecuencia de la extremadamente larga estabilidad Mesozoica, que les había llevado a una hiperespecialización, nociva en momentos de cambios bruscos. ¿Hasta qué punto podría predecirse que las especies hiperespecializadas no sobrevivirán una extinción en masa? ¿Hay excepciones? ¿Ocurre lo mismo en las extinciones habituales o de fondo?

La hiperespecialización es peligrosa no sólo en momentos de extinción en masa sino también en cualquier fase del proceso evolutivo, ya que hace a la especie estrechamente dependiente de unas presiones selectivas muy concretas. Ahora bien, en algunos casos puede representar una especie de seguro contra la extinción, si se trata de colonizar hábitats muy estables, aunque sean muy restringidos, como es el caso de las faunas cavernícolas. En el caso de los dinosaurios, siempre he pensado que, contra cierta moda que se dio en los años 80 y 90, también habrían acabado por extinguirse, incluso si no hubiese caído el meteorito, dadas las bajas tasas de especiación que se observan al final del Cretácico. Mi postdicción es que los últimos dinosaurios podrían haber sobrevivido como mucho hasta finales del Eoceno, pero no habrían sobrepasado la crisis del Oligoceno. Pero bueno, esto es paleontología-ficción.

21.- ¿Las extinciones masivas son un mecanismo de aceleración evolutiva a largo plazo, una especie de "mezcla de cartas", de poda general de ramas secas, cuyo efecto es que los organismos demasiado especializados sean barridos a favor de los más adaptables? 

Estoy de acuerdo con la primera parte de la pregunta: las extinciones en masa han representado un notable mecanismo de dinamización del proceso evolutivo, tal como expuse en mi obra El ajedrez de la vida (12). Ahora bien, como he expresado en una pregunta anterior, las extinciones masivas son imprevisibles, de manera que características que aseguran la supervivencia en tiempos “normales”, como es precisamente la adaptabilidad a una variedad de nichos ecológicos, no aseguran la supervivencia durante los procesos de extinción en masa.


 22.-  Ha afirmado que "las fases de extinción masiva no se caracterizan tanto por un aumento de la tasa normal de extinción, como por un descenso en la producción de nuevas especies" (1, p. 150). ¿Podría explicar esta afirmación, un tanto contraintuitiva?
 
Es una idea que surgió durante el coloquio sobre La lógica de las extinciones (2), en relación con la extinción de los dinosaurios, fruto de una serie de discusiones con Dave Jablonski y Mike Benton, pero pienso que en este momento debería contrastarse con la información cada vez más abundante sobre ese periodo.

23.- Ha habido también una serie de radiaciones o explosiones de diversidad a lo largo de la historia de la vida, por ejemplo la Cámbrica o la mamífera. ¿A qué se deben? ¿Qué relación, si la hay, guardan con las extinciones?
 
Este es un problema muy interesante, que reaparece una y otra vez en la paleobiología evolutiva. La explicación tradicional es que, tras un evento de extinción masiva, el hiperespacio ecológico queda vacío y apto para ser ocupado rápidamente por nuevas especies, que darían lugar a la radiación evolutiva. Sin embargo, esta interpretación no es exacta, al menos en el caso de la radiación de los mamíferos en el Eoceno. La gran radiación de la mayor parte de mamíferos placentarios se da a finales de ese periodo, mientras que la extinción de las grandes faunas de vertebrados terrestres se produce a finales del Cretácico. Difícilmente puede hablarse de radiación evolutiva de los mamíferos en el Paleoceno e incluso a principios del Eoceno, y hay que esperar millones de años para que se produzca la explosión evolutiva de los placentarios. ¿Por qué? Hace falta investigar más.


Progreso.-


24.-  En las jornadas sobre Evolución y Progreso (3) llevadas a cabo en 1995 y presididas por usted, la situación previa es que había -y hay- numerosos detractores del uso del concepto de progreso en evolución.
La postura gouldiana de que el progreso es un espejismo subjetivo no constatable parece que es general, y pocos especialistas se introducen a fondo en el tema, puesto que se considera que hay demasiado barniz antropocéntrico. De hecho, el núcleo del debate es cómo se define el concepto, y ya en eso no hubo consenso. ¿Quién le manda meterse en esos berenjenales? ;)

 En mis años de formación paleontológica la idea de progreso evolutivo estaba firmemente aceptada, no solo por los partidarios de Teilhard de Chardin (a quien leí y releí extensamente de la mano de mi mentor, Miquel Crusafont), sino por parte de destacados actores de la Teoría Sintética de la Evolución, como Theodosius Dobzhanski o Julian Huxley. Después, en el paso a la madurez paleobiológica, me convertí en un escéptico total, asumiendo los puntos de vista de Stephen Jay Gould. En diversas ocasiones departí sobre el tema, por ejemplo, con Francisco Ayala, un firme defensor de esa idea, o con Michael Ruse, un firme detractor de la misma. Tuve la ocasión, incluso, de comentar brevemente el tema con el mismo Gould, en una de sus estancias en España. Pero el detonante nació a partir de diversas conversaciones con Jorge Wagensberg, lo que nos llevó a montar el coloquio a que hace referencia la pregunta.


25.-  En la primera conferencia, Wagensberg defendió con intensidad su definición de progreso como una tendencia general a largo plazo de la vida a eliminar la incertidumbre y a que los organismos sean cada vez más autónomos frente a las fluctuaciones del medio. ¿Le parece acertada la formulación de Wagensberg?
 
La formulación de Wagensberg me parece muy acertada, aunque tengo mis dudas sobre el uso del término “progreso” para definir lo que para mi es una tendencia general en muchos linajes evolutivos.

26.-El progreso -o como usted prefiere decir, las tendencias progresivas- se impulsa por el incesante cambio, la imparable carrera de habilidades y fuerzas entre predadores y presas, o entre consumidores y recursos, por competir entre sí, cooperar y reproducirse. La Hipótesis de la Reina Roja describe esta dinámica: correr para no quedar atrás. De manera que las habilidades y fuerzas van depurándose, innovándose y seleccionándose generación tras generación.
Usted ha comprobado en sus propias investigaciones que se dan tendencias progresivas, a veces muy persistentes. Pone como ejemplo el aumento de tamaño y de la hipsodoncia en roedores del Neógeno.Y deja constancia de que "es difícil negar que, por activa o por pasiva, ha existido un incremento de la diversidad biológica" (3, p. 251). Su propia comunicación concluye que el progreso biológico es una realidad sustentada por los fósiles. Y en sus propios términos "la existencia del progreso biológico constituye una paradoja y un problema para el biólogo evolutivo, ya que la selección natural por sí sola no puede dar cuenta de este fenómeno a largo plazo." Para que ello se produzca, según su comunicación, es necesaria la aportación de entradas periódicas de energía externa a la biosfera (3, p. 255). Entonces ¿la selección natural terrestre no es suficiente para explicar las tendencias progresivas? ¿Hace falta aportaciones externas a la biosfera para una evolución progresiva? ¿Qué ocurriría si no se dieran esa aportaciones?
 
Más que la propia idea de progreso evolutivo, lo que me interesaba era el tema de las tendencias evolutivas, reconocibles en numerosos linajes de roedores. Mis reflexiones en profundidad sobre este tema se encuentran en mi obra El ajedrez de la vida (12), especialmente en su último capítulo. Allí trato de explicar porqué ciertamente se ha dado un incremento de complejidad en la historia de la vida, vinculado efectivamente a la existencia de fluctuaciones climáticas y ambientales periódicas. Desde este punto de vista, la selección natural durante etapas “normales” lleva forzosamente al equilibrio, equilibrio que en un momento dado se rompe por la entrada de energía externa. En mi opinión, si no se hubiesen dado ese tipo de fluctuaciones, probablemente la vida no habría superado el estadio unicelular.


27.- Sintetizando, en las jornadas se propusieron varias líneas de tendencias progresivas generales (con excepciones puntuales) desde el origen de la vida hasta ahora: aumento de tamaño medio (discutible para algunos que eso se califique como "progreso"), de la capacidad de procesar la información, de autonomía frente a la incertidumbre del medio, de diversidad y de complejidad.


Incremento de la complejidad máxima en la biosfera, medida por el nùmero de tipos celulares (Valentine et al., 1994) Fuente: http://kk.org/thetechnium/2009/05/increasing-spec/




 Michael McKinney, especialista en evolución ontogenética, explica que la extensión terminal -"prolongación de un proceso ontogenético complejo no necesariamente aditivo" ni lineal (3, p. 277-278), a diferencia de la "adición terminal" haeckeliana- es la responsable del para él impepinable aumento de la complejidad en la historia de la vida. Y que las heterocronías -cambios en la cronología del crecimiento- son el medio principal mediante el cual se implantan esas extensiones terminales en el genoma. Según sus estudios, "la complejidad morfológica ha disminuido su tasa de incremento, pero, a diferencia de la morfología, la complejidad comportamental ha acelerado su incremento" (3, p. 301). La explicación de McKinney tiene mucho sentido, aunque implica que la fuente morfológica se está agotando. ¿Está de acuerdo?

Desgraciadamente, McKinney no pudo asistir al coloquio por un problema familiar, pero sí pudo enviar su contribución para el libro. Estoy básicamente de acuerdo con él en que las heterocronías han jugado un papel muy relevante como mecanismo generador de las tendencias evolutivas, de lo cual ha aportado numerosas pruebas, pruebas que pueden hacerse extensible al mundo de los roedores. También estoy de acuerdo en que el abanico de soluciones a nivel morfológico puede haberse ido agotando con el tiempo. Y no hay duda de que lo que él llama la complejidad comportamental puede haber tomado el relevo en muchos casos, de los cuales nuestro linaje constituye el ejemplo perfecto.

28.- Por otro lado, es patente la aparición de organismos con unos sistemas nerviosos cada vez más sofisticados, y con fenotipos extendidos cada vez más potentes -el caso de la cultura humana es un ejemplo, pero ni mucho menos el único-. Hagamos un poco de paleontología-ficción ¿Esa tendencia es irremediablemente fija a escala temporal geológica a nivel global?

Pienso que esta tendencia, como he comentado antes, puede ser irremediable si se dan las condiciones de fluctuaciones periódicas a las que me he referido antes.

29.- ¿Si hay vida en otros planetas, también habrá esa tendencia?

Se darán si se dan las condiciones de ruptura del equilibrio a las que ya me he referido. En caso contrario, como he comentado, puede haber vida pero tal vez no llegue a sobrepasar el estadio unicelular.

30.- Para acabar este apartado sobre el progreso ¿Cuál es el sedimento que quedó tras los debates, y el que queda ahora, 9 años después? ¿Quedó algo que revertiera la idea dominante de que no hay que tocar el tema del progreso por lo que respecta a la evolución?

Sintetizando, en las jornadas se propusieron varias líneas de tendencias progresivas generales (con excepciones puntuales) desde el origen de la vida hasta ahora: aumento de tamaño medio (discutible para algunos que eso se califique como "progreso"), de la capacidad de procesar la información, de autonomía frente a la incertidumbre del medio, de diversidad y de complejidad. Creo que el tema de fondo, más allá de si hay que hablar o no de progreso en la evolución, es la tendencia a desarrollar organismos más complejos y que seguirá siendo uno de los grandes tópicos evolutivos.



 Migraciones.-


Los yacimientos en los que investiga el doctor Agustí se localizan alrededor del Mediterráneo (oeste, este, sur), en una ubicación estratégica para detectar migraciones entre Africa y Eurasia.

31.- Uno de los proyectos que está desarrollando en la actualidad en el IPHES es "Dispersiones faunísticas y evolución climática en los ecosistemas terrestres del Mediterráneo occidental: ¿este-oeste o norte-sur?" ¿Qué conclusiones está alcanzando?  ¿Ha habido aportaciones faunísticas desde la Península Ibérica al resto de Europa, o la Península Ibérica siempre ha sido cuna de endemismos, colonos y últimos reductos?

La conclusión general es que, salvando la Crisis de Salinidad del Messiniense, las faunas de microvertebrados que han colonizado sucesivamente la península Ibérica procedían del Este, del cinturón de zonas áridas euroasiático. Lo que hemos visto en la cuenca de Guadix-Baza es que durante el Plioceno y el Pleistoceno se suceden fases de endemismo junto a otras en que predomina la entrada de elementos europeos. Nuestras faunas son muy diferentes de las de Europa central y sólo se encuentran algunas similitudes en el caso del sur de Francia e Italia.

32.- A nivel global y a lo largo de la historia de la vida ¿hay identificados focos migratorios habituales? ¿Qué patrones migratorios son recurrentes?
 
Un proceso que se ha dado en más de una ocasión durante el Mioceno es la llegada desde el Levante mediterráneo de elementos que colonizan los dos márgenes continentales de este mar, el norte de Africa por una parte y el sur de Europa, por la otra.

Dispersión homínida


33.- ¿Por qué los homínidos salieron de Africa ? ¿por el impulso natural de cualquier especie a expandirse, o hubo causas añadidas?
 
En mi obra Los primeros pobladores de Europa (15) con mi amigo David Lordkipanidze propusimos un escenario basado en la progresiva expansión de las zonas áridas en Africa. Tal como han demostrado los hallazgos en la localidad georgiana de Dmanisi, los primeros homínidos que fueron más allá de Africa debieron pertenecer a poblaciones muy arcaicas del género Homo, normalmente incluidas en la especie Homo habilis. Existen evidencias de que estos primeros representantes de nuestro género seguían estando adaptados, como los australopitecinos, a la vida en el bosque. Con la extensión de las zonas áridas, estas poblaciones vieron progresivamente restringidos los hábitats boscosos que ocupaban. Así pues, desde Africa central estas poblaciones se vieron empujadas hacia las zonas en donde todavía proliferaban las zonas boscosas, hacía las zonas tropicales del sur (en donde prácticamente no existe registro fósil) y hacia el norte. Georgia, situada entre el Mar Negro y el Mar Caspio, debió actuar como una especie de refugio boscoso para estas poblaciones, mientras en Africa otras poblaciones mejor adaptadas a los espacios abiertos se expandían por la sabana.



34.- ¿Cuántas oleadas migratorias a gran escala salieron de Africa en la historia homínida?

En mi opinión, no menos de tres. La primera, documentada a partir de casi 2 millones de años en Dmanisi, fue protagonizada por poblaciones muy arcaicas de nuestro género, próximas a la especie Homo habilis. La segunda, hace unos 600.000 años, tuvo como protagonista a la especie normalmente reconocida como Homo heidelbergensis (o H. rhodesiensis en Africa). La tercera fue nuestra propia salida de Africa, la protagonizada por Homo sapiens (u Homo anatómicamente moderno) hace unos 60.000 años.


35.- Se ha propuesto que hubo un cierto flujo de retorno a Africa -como menciona en la entrevista del 2010 (7), y que parece que va ganando adeptos-. ¿A qué se debió?

Partimos siempre de esquemas generales que nos ayudan a dar los primeros pasos en la resolución de un problema. Ahora bien, cuando la información se hace cada vez más abundante, estas interpretaciones simplistas van siendo substituidas por otras más complejas y probablemente más cercanas a la realidad. Gracias a Dmanisi, hoy sabemos que Homo erectus se originó en Asia y poco después, en un movimiento de reflujo, volvió a entrar en Africa. Asumir que las variantes africanas de esta especie (Homo ergaster) se originaron igualmente en Africa significaría asumir que el mismo proceso se dio dos veces en dos continentes distintos. Posteriormente otras poblaciones de Homo erectus entraron en Europa dando lugar a Homo antecessor. Las poblaciones simplemente se expanden en función de las condiciones ecológicas dominantes y de la tasa de reproducción. La re-entrada de Homo erectus en Africa tal vez se debiera a un incremento explosivo de la población, o a una mejor adaptación locomotora a la vida en espacios abiertos.


36.- ¿Los ritmos de la dispersión homínida pueden considerarse habituales en el mundo animal, o hay peculiaridades?
 
Hasta donde yo he visto, si exceptuamos la última dispersión de nuestra especie, los fenómenos de dispersión en homínidos son los que corresponden a un depredador de talla grande, como es el caso de los grandes félidos.

37.- Hay quien dice que las primeras dispersiones homínidas fueron  principalmente costeras, aprovechando los recursos marinos. Eso explicaría la llegada a Java o al norte de China hace más de millón y medio de años. ¿Cuál es su opinión?
 
Es una posibilidad pero hace falta demostrarlo, y no sería difícil si en las paleodietas de estos homínidos se observasen trazas de consumo de moluscos y de pescado, lo cual no es el caso entre los homínidos de hace más de un millón de años. En Eurasia, estos homínidos parecen concentrase al sur de los grandes macizos montañosos del sistema alpino, lo que podría ser también el caso de China. Como he expresado antes, pienso que estos primeros representantes del género Homo se desplazaron siguiendo a las zonas boscosas, más seguras y con un mayor aprovechamiento de la carroña. Ello explicaría su rápida expansión hasta las zonas tropicales del Sudeste asiático como Java.

38.- Unos pocos incluso van más allá, y afirman que esa dispersión costera hipotética podría apoyar la Hipótesis del Simio Acuático. ¿Hay algo de cierto en esa hipótesis?
 
La hipótesis del simio acuático nació para explicar la peculiaridad de la locomoción bípeda en nuestro linaje. Como muchas otras hipótesis, es muy difícil de probar y nada concluyente. En el entorno tropical en que se movieron nuestros antecesores, el medio acuático era un medio plagado de peligros. En cualquier caso, si realmente existió ese simio acuático, su dieta debería reflejar su adaptación a ese medio, lo cual no se corresponde con la evidencia actualmente existente.

39.- Usted fue uno de los paleontólogos que, junto con el desaparecido Josep Gibert y Salvador Moyà-Solá, publicó la atribución a Homo del famoso fósil VM-0, llamado popularmente "Hombre de Orce". Datado en más de un millón de años, se convertía en el resto fósil homínido más antiguo de Europa en aquellos momentos. Tras la limpieza de la cara interior del fósil, y la aparición de una cresta inesperada, tanto usted como Moyà-Solà cambiaron su diagnóstico, y lo atribuyeron a un équido. Josep Gibert persistió en su postura, aportando nuevos estudios y restos, que en general no fueron considerados concluyentes. ¿Qué piensa del fragmento de cráneo de Venta Micena y del resto de fósiles que Gibert y colaboradores atribuyeron a Homo?

En realidad no se trató sólo de la aparición de la mencionada cresta, sino que había otros argumentos anatómicos. Mis ideas al respecto y, por lo que sé, las de Salvador Moyà, no han cambiado desde que hicimos pública nuestra postura respecto a los fósiles de Venta Micena.


40.- La tesis sobre presencia homínida en los yacimientos de Orce más allá del millón de años se ha visto refrendada, no solo por la abundante industria bien datada y unánimemente admitida en Barranco León y Fuente Nueva descubierta ya por el equipo de Josep Gibert, y continuada por el equipo de Robert Sala, sino por la asignación a Homo de un fragmento dental en Barranco León que hasta ahora nadie cuestiona. Además, esa propuesta se enmarca en el contexto de una cierta colonización de especies africanas salvando el estrecho de Gibraltar hacia el sur peninsular, de manera que Homo no llegó solo. ¿Piensa que hay suficiente evidencia de que los homínidos cruzaron Gibraltar antes del millón de años, para alcanzar como mínimo los yacimientos de la Peninsula Ibérica de esa época, o considera la vía oriental de salida de Africa (Dmanisi  hace 1.8 MA como hito incuestionado) como más probable? En cualquiera de los casos ¿cómo se explica la relativa ausencia de yacimientos tan antiguos en el resto del sur de Europa?
 
La idea de la colonización directa por Gibraltar es sugestiva, por cuanto las evidencias de presencia humana en Europa occidental se encuentran precisamente en la península Ibérica. Es una hipótesis que hay que trabajar mucho más, no sólo desde la vertiente ibérica, sino también desde la vertiente magrebí. Necesitamos conocer con detalle el alcance de los pulsos glaciares en el Pleistoceno inferior para delimitar con detalle la paleogeografía del estrecho de Gibraltar en esa época. Queda mucho trabajo por hacer a la hora de contrastar los dos escenarios propuestos.


41.- ¿Cuál es la importancia de Cueva Victoria en ese contexto?

Cueva Victoria es un yacimiento extraordinario y a finales de los años 70, junto a Eudald Carbonell, Salvador Moyà y Joan Pons propusimos que se trataba de un lugar de ocupación humana. Después han surgido dudas al respecto, sobre todo en relación con la falange de primate que Joan Pons descubrió en ese mismo yacimiento y que fue inicialmente atribuida al género Homo. En la actualidad tenemos una idea muy exacta de la cronología de Cueva Victoria, que es más reciente de lo que en un principio se pensó, y que corresponde a finales del Pleistoceno inferior. La presencia humana en Cueva Victoria sería perfectamente congruente con su cronología, ya que se trata de un yacimiento posterior a Fuente Nueva 3, Barranco Léon y Sima del Elefante, todos ellos con presencia humana bien documentada.


42.- ¿Cree que debería reconocérsele a Gibert el mérito de haber acertado en su hipótesis general, en vez del ostracismo -se le retiraron los permisos de excavación en los últimos años- que sufrió? ¿cuál es su opinión actual de ese episodio?

Creo que la estrategia de Gibert con respecto a las autoridades políticas de Andalucía y al entorno científico en general fue muy desacertada. Se basó en el impacto mediático, muchas veces sin gran fundamento, y en la presión política. Los medios de comunicación son un instrumento de primer orden a la hora de hacer accesible la información científica y las novedades en la investigación al gran público. Pero deben ser utilizados con cuidado, a ser posible a través de los excelentes periodistas científicos que existen en este pais. Y desde luego, creo que es extremadamente contraproducente utilizarlos como arma política.


43.- En su fuero interno, ¿Por qué se inclina? ¿por una colonización homínida del oeste europeo independiente de la de Dmasini, a través del estrecho, o bien por un paseo por Europa del Homo georgicus en evolución hasta Atapuerca y hacia el antecessor? (pregunta de Javier Moreno)
 
En mi fuero interno me inclino por una migración hacia Europa desde el Este siguiendo las cadenas montañosas próximas al Mediterráneo. Es por otro lado la ruta que siguieron muchas especies de mamíferos procedentes de la zona de Próximo Oriente e incluso de Asia central. Pero no descarto en absoluto el posible cruce del estrecho en el caso de la especie humana.

44.-  Respecto a la sustitución de neandertales por sapiens, usted ha escrito que el éxito pudo ser más a nivel reproductivo que cultural (1, p. 188). Más recientemente deja entrever un elemento añadido: que la extinción neandertal pudo acelerarse por canibalismo entre los propios grupos rivales neandertales (5, p. 172). Por un lado, la evidencia no parece avasalladora, y por otro, también hay testimonios -aunque muy limitados- de canibalismo entre sapiens ¿Cree que fue un fenómeno de mucha mayor extensión en neandertales que los esporádicos actos de canibalismo entre los sapiens? ¿No sería esto una rara excepción respecto a la desaparición de otras especies de hominidos, o incluso de otras especies? Es decir ¿Conoce algún otro caso fehaciente de extinción por canibalismo?

Con mi amigo Xavier Ruiz hemos modelizado este escenario mediante el uso de agentes en el Barcelona Supercomputer Center y, efectivamente, ha dado el resultado esperado. El canibalismo, que se encuentra en diversas especies de homínidos, incluido Homo antecessor, aparece como una estrategia exitosa según este modelo. Las poblaciones caníbales ganan terreno y recursos y desplazan a las poblaciones intraespecíficas no caníbales. La competencia con una segunda especie de homínido no caníbal, produce el efecto contrario. La especie no canibal acaba por desplazar a la especie caníbal. De hecho, no hay constancia de canibalismo en las primeras poblaciones de Homo sapiens que colonizaron Europa, y sí en el caso de los neandertales.


45.- ¿Cómo llegó usted a Dmanisi? ¿Cuál es su papel concreto y su área de interés en Dmanisi?

Llegué a Dmanisi de la mano de mi amigo David Lordkipanidze, actualmente director del Georgian National Museum. Nos conocimos inicialmente en Sabadell, hacia el año 1996 o 1997, y la química se estableció inmediatamente entre nosotros . Al siguiente año hice mi primera incursión en Georgia. David era por aquel entonces un joven paleontólogo, hijo del gran arqueólogo georgiano Otar Lordkipanidze, con pocos medios y un gran entusiasmo. Como suele ocurrir, la antigüedad de Dmanisi era objeto de debate, y en aquel momento no eran pocos los que sostenían que trataba de homínidos del Pleistoceno medio. Pude analizar la por aquel entonces escasa microfauna de este yacimiento y encontré un diente de Mimomys que permitía situarlo en la base del Pleistoceno inferior o, incluso, en el Plioceno superior. Desde entonces estoy al cargo del análisis y coordinación de todo lo relativo a los pequeños vertebrados de Dmanisi. A partir de ellos intentamos llegar a conclusiones de tipo biogeográfico y paleoclimático que contribuyan a aclarar el contexto ecológico de la primera colonización humana de Eurasia..


46.- Con la polémica actual de la interpretación de Dmanisi sobre el concepto de especie ¿Cuál sería su concepto de especie y como se interpretaría en el linaje humano?
(pregunta de Angel Rivera)
 
Como he comentado más arriba, me dediqué al estudio de los roedores fósiles para no tener que lidiar con este tipo de problemas en el registro paleobiológico. Mi concepto de especie paleontológica se alinea con el concepto biológico de especie a través de lo que se ha dado en llamar “Species Recognition Concept”. En mi caso, podemos contar con muestras muy amplias y trabajar así desde un punto de vista poblacional, a diferencia de los paleoantropólogos, que se ven obligados a trabajar con muestras muy reducidas. En muy raros casos se da el hecho de contar con una misma población de varios individuos. Pero este es el caso de Dmanisi y su gran valor como yacimiento.


47.- ¿Qué piensa del debate referente a la atribución taxonómica de los homínidos de Dmanisi? ¿Cree que se trata de una única especie con una variabilidad extrema, o se trata de varias?

La evidencia geológica, tafonómica y paleontológica de Dmanisi testifican sin ninguna duda que se trata de una población coetánea. Quienes han planteado dudas al respecto desconocen la realidad del yacimiento de Dmanisi. Por lo tanto, hemos de aceptar que nos encontramos ante una única población. Ello tal vez implique reconsiderar ideas que han estado en boga en paleoantropología durante los años 80 y 90, en las que se dio una proliferación de nuevas especies, siguiendo el esquema de Equilibrios Puntuados propuesto por Tattersall y Eldredge en su obra The miths of Human Evolution. Algunos de los caracteres que se dieron como muy seguros para separar especies de homínidos deben ser revisados. No hay que extrañarse de ello. El registro paleoantropológico ha aumentado extraordinariamente, pero sigue estando basado en hallazgos aislados. Solo en los casos en los que, como en Dmanisi o en la Sima de los Huesos, se encuentra una misma población de individuos, se está en condiciones de delimitar realmente la varibilidad intraespecífica de una determinada especie.


 Teoría Sintética de la Evolución.-


48.- Antes de abordar el tema de la Teoría de la Evolución moderna. ¿Opina que la vida en la Tierra tiene un origen autóctono, o extraterrestre, como propugna la panespermia, y que parece que va acumulando probabilidades? ¿Por qué?

No he estado al tanto últimamente de este tipo de cuestiones, aunque me parecen apasionantes las investigaciones que se están llevando a cabo en Marte. Siempre he sido partidario de un origen autóctono de la vida en la Tierra, ni que sea porque la panspermia simplemente desplaza el problema fuera de nuestro ámbito de investigación. Lo que sí creo posible es que parte de los componentes orgánicos necesarios para la constitución de las macromoléculas biológicas puedan haber sido aportados por cometas u otros bólidos extraterrestres.

49.- ¿Por qué solo ha habido un origen de la vida en la Tierra? ¿Por qué no ha vuelto a aparecer vida nueva? ¿Tan complicado es a nivel químico? ¿O la vida presente elimina cualquier posibilidad de un segundo origen?

En realidad, es posible que los procesos que llevaron al origen de la vida sobre la Tierra se diesen también en Marte. La emergencia de moléculas auto-reproducibles como son los ácidos nucleicos debió ser un proceso muy complejo, que se dio bajo unas condiciones geoquímicas muy determinadas, en un momento temprano de la evolución de nuestro planeta. Dichas condiciones no han vuelto a reproducirse, lo cual explica que tal evento se haya dado sólo una vez en la historia del planeta. La universalidad del código genético así lo testifica.

50.- ¿Por qué los principales grupos aparecieron hace tanto, y no se producen nuevas apariciones más recientes? ¿Se agotaron entonces las posibilidades, o la vida actual fagocitaría cualquier nueva aparición de un gran grupo?

A lo largo de la accidentada historia de la vida se han fijado una serie de diseños básicos, que han obtenido un considerable éxito evolutivo. Cualquier nuevo diseño ha de competir con una serie diseños pre-existentes que han demostrado su eficacia biológica a lo largo de millones de años. Ahora bien, ello no quiere decir que la evolución no haya dado lugar a posteriores innovaciones evolutivas. La aparición de la placenta es un claro ejemplo de ello.

51.- ¿Cuál es el alcance según su criterio de la influencia de la Teoría de los Equilibrios Puntuados de Gould y Eldredge que enuncia que la evolución es como la vida de los soldados, con ráfagas cortas de cambio acelerado, seguidas de prolongados periodos de quietud y aburrimiento? ¿En qué ha influido en la Síntesis Moderna?

El modelo de Equilibrios Puntuados, que causó un gran revuelo en los años 70 y 80 y relanzó el papel de la Paleontología en le Biología evolutiva, permite explicar sin duda un gran número de procesos evolutivos reconocidos en el registro fósil. Pero no todos. Eldredge y Gould pretendieron en un principio que este modelo era el único que se ajustaba al registro paleobiológico lo que, a mi modo de entender, debilitó la validez de su propuesta. Los casos de evolución gradual han sido tanto o más frecuentes que los casos de evolución puntuada, como ha dejado claro el estudio de la evolución de numerosos grupos de roedores. Sinceramente, aunque aceptando la validez parcial del patrón de Equilibrios puntuados, nunca pensé, como pretendieron algunos de sus proponentes, que hubiese contradicción alguna con los postulados de la Teoría Sintética de la Evolución. Como expuse en La evolución y sus metáforas (1) y más tarde en El ajedrez de la vida (12) y La sonrisa de Leonardo (14), completan aspectos que, como las heterocronías en el desarrollo, fueron obviados por los artífices de la Teoría Sintética.


52.- ¿Hasta qué punto es capaz la biología evolutiva de predecir formas nuevas, o sacudidas evolutivas innovadoras? ¿los recientes avances de la Genética han aportado o pueden aportar algún valor añadido en el campo de la predicción?

Pienso que en ningún caso la Biología evolutiva es capaz de predecir la aparición de nuevas especies en un sentido o en otro. Es el mensaje profundo de El origen de las especies de Darwin y cualquier avance futuro en genética del desarrollo no hará sino confirmar este aserto. En condiciones muy concretas sí es posible predecir la evolución futura de algunas especies. Por ejemplo, podemos predecir lo que le sucederá a una especie que se adapte a la vida cavernícola sin luz o quede aislada en una isla sin depredadores, pero en el entorno más amplio de los actuales ecosistemas continentales y marinos la evolución seguirá siendo impredecible, fruto de los flujos variables de la selección natural en cada caso. Es una de las lecciones del registro fósil.

53.- ¿Considera acertada la predominancia actual del enfoque sobre el gen como la unidad de selección, mucho más que sobre el grupo o especie, o incluso unidades mayores? ¿Cuál es a su juicio la importancia de los diferentes niveles?

No creo entre los actuales biólogos de poblaciones o entre los biólogos del desarrollo (he observado que en la actualidad estos dos tipos de especialistas no desean ser calificados de “genéticos” o “genetistas”) se piense en el gen como unidad evolutiva fundamental. Más bien al contrario, desconfían de que exista algo llamado “gen”. Para ellos la realidad del genotipo es mucho más compleja. Los biólogos del desarrollo están ahora mucho más interesados por la proteómica, es decir, los primeros pasos de construcción del fenotipo, convergiendo en este sentido con aquellos paleontólogos que, como Gould o McKinney, enfatizaron el papel de las heterocronías en el desarrollo en la evolución. Por su parte, los biólogos de poblaciones cada vez son más proclives a aceptar que en determinados casos existe la llamada “selección a nivel de población” o selección interdémica, algo que, desde el campo de los roedores fósiles, apoyé en su dia.


54.- La neotenia es un curioso mecanismo evolutivo, muy presente en la evolución homínida y en otros grupos. Dijo Gould que "El hombre, en cuanto a su desarrollo corporal, es un feto de primate que ha alcanzado la madurez sexual". Se trata un poco de dar un pasito atrás para dar dos pasitos adelante. Casi paradójico. Es como si para avanzar más, tuvieras que retroceder, coger impulso. Este fenómeno se da también en la evolución cerebral humana (neotenia neuronal, 6, p. 141). ¿Cómo se explica esa aparente paradoja?

No existe ninguna paradoja al respecto. La evolución no es sólo unidireccional, aditiva, como pensaba Haeckel. La selección no sólo cuenta con la variabilidad poblacional en el estadio adulto, sino que esta selección se extiende a todos los estadios de desarrollo del individuo, desde el estadio fetal hasta el inicio de la edad reproductiva. La neotenia y otros procesos pedomórficos han jugado un papel muy importante en la supervivencia de determinados linajes evolutivos ya que, de alguna manera, permiten dar marcha atrás en la evolución.


55.- Se ha hablado recientemente de la femenización craneofacial homínida (desaparición del torus supraorbital, gracilización, ...) desde el Pleistoceno Medio como una tendencia debida al igualitarismo entre géneros (menor dimorfismo sexual), descenso de testosterona en machos, por aumento de densidad demográfica y mayores niveles de cooperación. ¿Qué piensa?

En realidad, no se trata de una femenización sino de una juvenilización o infantilización. El fenotipo femenino es claramente más juveniloide o infantiloide que el masculino, y eso explica que pueda hablarse de femenización, pero ciertamente se trata de un proceso pedomórfico, es decir, la retención de rasgos infantiles en el adulto, lo cual, en el ámbito antropológico, se da de una manera más marcada en el morfotipo femenino.


56.- ¿Qué opina sobre dos de las visiones genético-centristas que más han sacudido la biología evolutiva en las últimas décadas, la Sociobiológía de Edward O. Wilson y  la visión del Gen Egoista popularizada por Richard Dawkins?

Yo no metería a Wilson y Dawkins en el mismo saco. Pienso que la Sociobiología jugó un papel muy importante a la hora de explicar determinadas pautas de comportamiento, especialmente entre los insectos sociales. Su extrapolación a otras especies sociales me parece mucho más problemática. Y desde luego la ideas expresadas por Dawkins me parecen contrarias a la complejidad de la realidad biológica y de la evolución. El gen, si es que existe ese tipo de unidad en estado puro, es una unidad de reproducción, pero no es un interactor, y el mecanismo básico de la evolución desde Darwin es la selección natural, es decir, la dinámica entre fenotipos interactores.


57.- ¿Cuál es su criterio acerca de los memes dawkinsianos? ¿Se trata de un mero artefacto intelectual sin plasmación real, una simple metáfora explicativa, o cree que podrán determinarse empíricamente?

Reproduzco literalmente sus palabras, se trata de un mero artefacto intelectual sin plasmación real, una simple metáfora explicativa.


58.-  ¿Qué opina respecto a la controversia actual  de que la Epigenética tiene mayor importancia que la apreciada hasta ahora? ¿Cree que en el futuro la Epigenética revolucionará la Teoría de la Evolución o se integrará en ella gradualmente?

La Epigenética o Biología del Desarrollo me parece uno de los campos más promisorios e interesantes de la Genética. Efectivamente, la investigación en esta línea ha de proporcionar agradables sorpresas a la Biología evolutiva, aunque hablar de revolucionar la Teoría de la Evolución me parece excesivo. Sin duda, como ha ocurrido en otras ocasiones, contribuirá a mejorar el actual paradigma de la evolución.

59.- Los biólogos evolutivos tienen fama de "poco creyentes", por decirlo suave. ¿Cree en algún dios? Si es que sí, explique por favor si interviene, y cómo, en la evolución. Si es que no, ¿por qué piensa que tanta gente recurre a él para explicar la naturaleza?

Procedo, como mucha gente de mi generación, de una familia católica y fui educado de acuerdo con este credo, aunque no mantuve nunca un gran fervor religioso. En mi adolescencia y primera juventud estuve bajo la influencia de Miquel Crusafont, y me embebí de las ideas teilhardianas, escribiendo algunos ensayos sobre este gran paleontólogo francés. En un momento dado sus ideas progresionistas entraron en crisis y poco a poco mi fe católica, que se había mantenido gracias a Teilhard de Chardin, fue decayendo, en un proceso que se parece mucho a como describe Darwin el declive de sus creencias religiosas en su Autobiografía. En la actualidad me declaro agnóstico, aunque mantengo mi respeto por las personas que mantiene su fe en la existencia de una dimensión trascendente. Para mi el problema no consiste tanto en creer o no creer en un dios (¿quien sabe?), tema que dejo a los astrofísicos y a los teóricos del big-bang, sino creer en el ser humano, es decir, creer que el ser humano tiene una significación especial en este universo. En cualquier caso, como escribía Wittgenstein, de lo que no se puede hablar mejor es callarse.



60.-  El creacionismo y su nuevo fenotipo en forma de Diseño Inteligente es una corriente de interpretación de la historia de la vida muy potente en algunos países. ¿Cómo evolucionará?

He tratado el tema del creacionismo y del diseño inteligente en mi último libro La sonrisa de Leonardo (14), y a uno de sus capítulos me remito. Creo que no vale la pena malgastar mucho tiempo hablando de ello o tratar de refutar algo que es simplemente una nueva versión deísta del creacionismo. Pienso que su influencia en Europa es, afortunadamente, nula, y sólo es de esperar su expansión en paises de raices religiosas fundamentalistas como Estados Unidos y, tal vez, algunos paises de América Latina.

Evolución Humana


61.- ¿Cuál es la filogenia homínida que considera más probable?

¡Vaya con la pregunta! Los interesados en mi respuesta pueden consultar el ensayo de filogenia que junto con David Lordkipanidze publicamos en nuestro libro Los primeros pobladores de Europa (15). Para resumir, en la filogenia que publicamos englobábamos un conjunto de especies del género Homo dentro de lo que llamamos “Complejo Homo erectus”, sin llegar a definirnos en qué medida las diferentes especies incluidas en este complejo corresponden realmente especies diferentes o a variantes geográficas de una especie ampliamente distribuida.


62.- ¿Cómo se integran ahí a los recién llegados antecessor, floresiensis y denisovanos?

En el esquema evolutivo que acabo de mencionar, tanto H. antecessor como H. floresiensis se integraban dentro del “Complejo Homo erectus”, es decir, variantes de una macroespecie que sería Homo erectus, y en la que también incluimos a Homo georgicus. Es posible que los denisovanos, de los que no sabemos casi nada, también puedan integrarse en este complejo, como poblaciones tardías, relictas, de Homo erectus.


63.- La diferencia genética entre los grandes primates y los humanos es muy pequeña, pero sus diferencias anatómicas son evidentes ¿Qué papel cree que juegan las heterocronías en la evolución humana? (pregunta de Angel Rivera)

Pienso que ha jugado un papel determinante a lo largo de todos los estadios de nuestra evolución, desde los primeros homínidos bípedos hasta el Homo sapiens. Somos un linaje heterocrónico por excelencia.

64.- Se ha probado que hubo hibridación sapiens/neandertal. ¿Ese hecho podría extrapolarse a otras ramas extinguidas de nuestro árbol filogenético? (por ejemplo en australopitécidos robustos, u otras ramas laterales)

Es muy difícil saberlo si no disponemos de DNA fósil que pueda probarlo. Tal vez en el futuro aparezcan fósiles muy antiguos que hayan preservado su DNA hasta los niveles exigidos para probar un grado de hibridación tan reducido como el que se dio entre neandertales y Homo sapiens.


65.- A Homo sapiens sapiens se le llama también Humano Anatómicamente Moderno (HAM), para diferenciarlo de los Neandertales y dejar patente que no hay diferencia anatómica con los hombres actuales. Sin embargo desde que aparecieron los primeros HAM han pasado muchos milenios, sin que haya habido demasiados cambios detectables anatómicamente. ¿Por qué externamente no parece que evolucionemos? ¿Hay algún carácter en el que haya habido cambios?

En primer lugar, hay que decir que somos una especie muy reciente y, tal vez, muy estable. Habría que esperar otros 100.000 años para detectar cambios anatómicos significativos. Pero dudo que se produzcan. Hay que tener en cuenta en este sentido el efecto de la cultura y la civilización. Desde la Revolución Neolítica los niveles de presión selectiva han ido decayendo y en el momento actual es dífícil hablar de presión selectiva en ningún sentido. Aun así, existen evidencias de que la evolución biológica no se ha detenido completamente en nuestra especie. Tenemos el caso de la reducción maxilo-facial, que conlleva que en muchos adultos, como es mi caso, no se llegue a producir la erupción del tercer molar. A nivel cerebral, Bruce Lahn ha demostrado que algunos de los genes involucrados en el aumento del tamaño cerebral, como APSM y la microcefalina, han continuado evolucionando hasta épocas muy recientes, y es posible todavía lo estén haciendo.


66.- Se ha dicho que los hombres modernos hemos experimentado una reducción de la capacidad craneal en los últimos 30.000 años, hecho que algunos relacionan con la menor masa muscular y la "domesticación social" requerida en condiciones de civilización avanzada. ¿No es contradictorio que culturas desarrolladas estén compuestas por individuos con una masa encefálica menor? ¿Cree que esa tendencia persistirá?

Como demuestran los casos del hombrecillo de Flores y los neandertales, el tamaño cerebral no es una variable absoluta directamente correlacionable con la inteligencia. Junto al tamaño cerebral hay que considerar también la estructura cerebral, que en las poblaciones tardías de nuestro género parece haber jugado un papel tanto o más importante.


67.- La gran mayoría de especialistas en evolución coinciden en que el lenguaje humano fue fundamental para el desarrollo de la inteligencia humana. Hay dos grandes posturas respecto a su aparición: por un lado, surgencia repentina y tardía, con la aparición de Homo sapiens y su complejidad cultural; y por otro lado, adaptación prolongada gradual, plagada de pequeños cambios, anterior en el tiempo a la aparición de los humanos modernos (6, p. 116): ¿Por cuál de los enfoques se decanta?

Me inclino por una diferencia cualitativa estructural entre las capacidades lingüísticas del Homo sapiens y las de otras especies de homínidos, y que nuestro lenguaje es básicamente diferente del de las especies que nos precedieron. En este aspecto de la evolución humana me declaro puntualista. Las poblaciones gravetienses de Homo sapiens manifiestan una capacidad simbólica y un nivel de socialización de esta capacidad simbólica que sobrepasa con mucho las puntuales evidencias simbólicas que se dan con anterioridad.


68.- Juguemos de nuevo a la evo-ficción. ¿Hacia dónde evolucionará la humanidad en el futuro a corto y largo plazo? ¿Se adivina alguna tendencia?

Me siento absolutamente incapaz de responder a esta pregunta. Si se mantienen las condiciones actuales, es de prever un periodo de estabilidad evolutiva, con la posible excepción de los mecanismos que imparten resistencia frente a determinados agentes infecciosos que entren en contacto con la humanidad futura.


69.-  Es curioso el gran número de convergencias que se han dado a lo largo de la historia natural (ojos, alas, mimetismos...). ¿La inteligencia es una de ellas? Planteémoslo de otra manera: Si los dinosaurios no se hubieran extinguido ¿habría habido pseudohumanos reptilianos? ¿habrían llegado a tener un grado de inteligencia comparable al humano?

Aquí habría que definir qué es lo que entendemos por “inteligencia”. Pero desde luego sí que ha habido “pseudohumanos reptilianos”, y están entre nosotros: se trata de las aves, pequeños dinosaurios dotados de plumas. Todas ellas comparten con nosotros la postura bípeda y algunas, como los córvidos y otras familias, son capaces de comportamientos culturales y de la utilización de objetos como utensilios. Todo lo que pudo dar de sí una inteligencia dinosauroide se encuentra en las aves.


70.- ¿Qué postura tiene respecto a la evolución técnica y cultural? En muchos aspectos, presentan similitudes extraordinarias a la orgánica. Parece que sigan modelos de cambio idénticos a la biológica (convergencias, diferenciación por aislamiento, mayor independencia del medio, diversificación, incremento de complejidad...) ¿En qué se diferencian?

La evolución técnica y cultural se diferencia de la biológica en un aspecto fundamental, y es que está basada en un mecanismo lamarckiano de herencia de los caracteres culturales adquiridos por el individuo a lo largo de su existencia, a saber, la transmisión cultural a través del aprendizaje. Como sabemos, en la evolución biológica los caracteres adquiridos durante el desarrollo individual no son transmitidos a la descendencia y no pueden, por tanto, ser fijados por la selección natural. Ello ha imprimido a la evolución cultural unos ritmos de cambio absolutamente desconocidos en la evolución biológica.

Representación del grabado de Trinil (Java), atribuido a Homo erectus.
71.- Recientemente se ha propuesto un grabado en Trinil (Java) inscrito en un molusco de agua dulce como la representación simbólica más antigua por parte de un homínido, en este caso un erectus, hace medio millón de años. Antes, usted ha citado (10, 11 p. 46) como clave en la evolución de la humanidad el grabado de Blombos. ¿Son arte, escritura u otra cosa? ¿Por qué es tan importante el acceso al mundo simbólico?

Se encuentran testimonios fugaces de pensamiento simbólico en algunas especies anteriores al Homo sapiens, como es el caso del mencionado grabado en Trinil, la llamada Venus de Berekhat Ram, en Israel, un hueso grabado en Bilzingsleben y algunos testimonios entre los neandertales, como un recientemente descubierto grabado en la roca en Gibraltar. Ahora bien, se trata de evidencias aisladas que no parecen haber afectado al conjunto de la población (mi amigo Eudald Carbonell diría que no ha habido socialización) ni parecen haber tenido continuidad, cosa que si sucede con las poblaciones de Homo sapiens, que a partir de hace unos 70.000 años dan muestra de unas capacidades simbólicas sin parangón en anteriores etapas de la evolución humana.

72.- En alguna ocasión ha expresado su perplejidad por el hecho de que el arte más antiguo -como el rupestre franco-cantábrico- es de un extraordinario realismo y una factura cuidadosa. Y en cambio, el arte posterior en general se transforma en esquemático, más simple, con un aparente menor cuidado de los detalles (11, p. 48).
Una cita apócrifa de Picasso dice de forma un tanto caricaturesca, pero con un cierto sentido, que desde Altamira el arte no ha hecho más que degenerar. ¿A qué piensa que puede deberse?

Como expreso en la siguiente pregunta, pienso que las primeras manifestaciones de arte parietal pueden ser explicadas por un exceso de emotividad, que llevaba a algunos individuos a materializar sus impresiones sobre las paredes de las cuevas que habitaban. Con el tiempo, estas manifestaciones se convirtieron en auténticos elementos simbólicos, es decir, en elementos transmisores de un mensaje. Muy probablemente, en cuanto estas manifestaciones simbólicas se convirtieron en signos, en elementos de comunicación, comenzó entonces un proceso progresivo de simplificación, haciéndose cada vez más esquemáticos.


73.- Respecto a la mente humana, recientemente usted ha descrito su singularidad de una forma también singular: exceso de emotividad exadaptativa. Lo describe así:
 "...en relación con la emotividad (...) tengo mi propia explicación, que estaría más relacionada con la estructura de nuestro cerebro. De alguna manera, pienso yo, hay una diferencia cualitativa entre el el cerebro del Homo sapiens y el de otras especies de homínidos; se trataría de un cerebro estructuralmente diferente. Esta diferencia comportaría en nuestro caso un exceso de emotividad que no tendría ninguna función específica, sino que simplemente aparecería como consecuencia de su propia estructura. Evolutivamente hablando, se trataría de una "exadaptación", no de una adaptación, es decir, de una cualidad que aparece asociada a otra, que es la que es realmente funcional, pero que por sí misma no tiene ninguna función y simplemente se mantien porque no afecta a la eficacia biológica del individuo. Puede pasar que, una fez fijada en el genotipo, esta cualidad adquiera una función real para la cual no había sido seleccionada. Y eso es lo que pienso que pasa con la emotividad humana. Este exceso de emotividad pudo dar lugar a diversas manifestaciones simbólicas, como en el caso del arte rupestre, y despues secundariamente estas manifestaciones adquirieron un valor adaptativo como canales de comunicación dentro del grupo y como elementos que permitían estructurarlo. Pero originariamente estas manifestaciones no habrían tenido una función en sí mismas, sino que habrían aparecido como elementos asociados a la nueva estructura de nuestro cerebro." (11, p. 51).
¿Dónde entra la racionalidad y la inteligencia en esa explicación?¿No se supone que nuestro cerebro evolucionó gradualmente? ¿no nos distinguimos del resto de animales precisamente en superponer la inteligencia a las emociones? 
 
En realidad, creo que es exactamente al revés. La concepción del ser humano como un animal racional, libre de sus impulsos, se forjó durante la Ilustración (el Homo sapiens de Linné) y está en la base del pensamiento moderno. Pero creo que esta concepción de nuestra especie ha sido largamente sobrepasada durante la segunda mitad del siglo XX. Hoy concebimos nuestra inteligencia en términos de “inteligencia emocional”. Y no sólo la nuestra, también la de nuestros parientes más cercanos como los chimpancés, de acuerdo con los análisis de Frans de Waal y otros estudiosos del comportamiento en primates no humanos.


74.-  En los últimos tiempos se ha introducido en un campo poco habitual para un paleontólogo, como es el estudio del cerebro (6). La humanidad tiene una serie de dolencias mentales parece que bastante exclusivas ¿Por qué los únicos seres vivos (que sepamos) que tienen esquizofrenia, autismo o Alzheimer somos los humanos? ¿La biología evolutiva podría aportar algúna perspectiva útil en relación a estas dolencias?

Sin duda alguna. Existe una corriente muy interesante en el ámbito de la Medicina, la llamada Medicina evolutiva, que en nuestro país cuenta con ilustres representantes, como Julio Sanjuán o Enric Bufill. Entender estos trastornos desde una perspectiva evolutiva sin duda ayudará a encontrar las soluciones clínicas adecuadas, ya que se conocerá la raíz del problema. La tesis doctoral de Nuria Setó sobre la demencia fronto-temporal, que tuve el privilegio de codirigir, o los trabajos que hemos realizado con Enric Bufill, sobre el Alzheimer, van en esa dirección.


75.- Ha dado varias conferencias (9) sobre la longevidad y el envejecimiento desde la perspectiva evolutiva. En concreto ha señalado la pleiotropía antagónica como posible causa de efectos negativos en la vejez, acentuada en el  Homo sapiens moderno por su alta longevidad. (6, p. 216). ¿La longevidad tiene un sentido evolutivo? ¿Cree que habría alguna forma de soslayar los efectos no deseados de esa vejez?

Hasta donde yo conozco, la vejez no tienen sentido evolutivo, es decir, no se trata un proceso genéticamente fijado por la selección natural. Envejecemos porque nuestro organismo tiene una capacidad de regeneración celular limitada, suficiente para asegurar la reproducción pero no para prolongar su supervivencia de una manera ilimitada. De ahí la existencia de procesos anómalos como los descritos bajo el término de pleiotropía antagónica. Sin duda se desarrollarán en el futuro mecanismos que permitan soslayar estos problemas, aunque ello probablemente lleve a graves contradicciones en la pirámide demográfica de la humanidad.

Actualidad y Futuro


76.- Hace poco aludió a la crisis económica actual en estos términos:
"..ya no queda ningún continente por colonizar. Más bien al contrario, esta misma dinámica ha determinado que determinadas áreas sean ahora poco productivas, y cada vez lo serán menos. Por tanto, ahora mismo no se entrevé cómo podemos seguir expandiéndonos, de manera que las crisis actuales y las futuras ya no son externas sino que están provocadas por el mismo sistema, de acuerdo con los principios de la teoría de sistemas, y, muy especialmente, de los sistemas complejos. Se trata de la metáfora del castillo de naipes: cada vez se va haciendo más complicado, más complejo y tal vez cada vez se hace más difícil mantener esa complejidad. Tan solo hace falta un pequeño accidente para que todo el castillo, o la mayoría parte, se derrumbe. La magnitud del desastre, en realidad, no sería proporcional al agente exterior que ha generado la crisis, sino que sería más bien proporcional al nivel de complejidad alcanzado por el sistema y que lo hace cada vez más vulnerable" (11, p. 27)
Entonces ¿la progresiva complejidad alcanzada por la vida en su conjunto puede haberla hecho más débil, más expuesta a la extinción? Si la evolución consiste en crear un plan B, y otro C, etc. para sobrevivir, no daría eso más opciones? ¿O las especies se imbrican en una compleja red de ecosistemas interrelacionados que la convierten en más débil ante catástrofes?

Pienso que el mecanismo de extinción que se describe más arriba puede haber sido efectivo en varias grandes extinciones (a finales del Mesozoico, por ejemplo) y también en otras no tan grandes (por ejemplo, lo que identificamos como “Crisis del Vallesiense” en el Mioceno superior europeo, que marca el tránsito entre dos mundos muy diferentes). De lo que estoy seguro, y la conversación con Eudald da testimonio de ello, es de que es absolutamente aplicable a las futuras crisis que pueda padecer nuestra sociedad. Serán crisis endogámicas, producidas por la propia dinámica del sistema. Y como todas las grandes crisis de la historia de la vida, las consecuencias no creo que sean predecibles.


77.-  A principios de septiembre del 2014 se llevó a cabo el XVII Congreso de la Union International de Sciences Préhistoriques et Protohistoriques en Burgos. ¿Qué aportaciones considera más relevantes del complejo de yacimientos de Atapuerca, y del congreso en particular?

En un congreso de dimensiones tan amplias como fue el congreso de Burgos, con miles de participantes, hubo una gran cantidad de ponencias interesantes y se hace difícil destacar alguna contribución en particular. Pero si he de destacar alguna de las sesiones de las que salí más complacido y con la sensación de haber aprendido muchas cosas nuevas fue la relativa a la Prehistoria y Paleontología del Sudeste asiático.


78.- La paleontología y arqueología españolas están en primera línea mundial gracias a yacimientos tan extraordinarios como Atapuerca, Orce o El Sidrón, por citar unos pocos. ¿La ciencia paleontológica también está a ese nivel en cuanto a metodología, inversiones y  perspectivas futuras?

En cuanto a metodología, desde luego; en cuanto a inversiones, se intenta mantener el nivel en unas condiciones realmente difíciles, sobre todo por lo que respecta a la supervivencia de jóvenes investigadores, algo fundamental para el futuro de esta ciencia en nuestro país; si continuamos así, las perspectivas futuras son francamente pesimistas.


79.- En la actualidad, usted se ha convertido en uno de los biólogos evolutivos más destacados a nivel mundial. ¿Cómo ha llegado hasta aquí? ¿Cuál ha sido su evolución particular como paleontólogo? ¿Cuáles han sido sus "catástrofes" y sus "radiaciones" particulares?

Bueno, muchas gracias por el piropo, aunque tengo mis dudas sobre su exactitud. Lo cierto es que desde mis primeros pasos como paleontólogo me interesé por todo aquello que rebasaba la pura sistemática paleontológica. Mi modelo fue siempre Georges Gaylord Simpson. He podido vivir dos revoluciones científicas en mi vida, algo que pocos investigadores han tenido la suerte de experimentar. La primera fue la revolución de la Tectónica de placas, que se vivió en nuestro país a finales de los años 60 y durante la década de los 70. Piense que en mis primeras clases de Geología en la universidad esta teoría unificadora de los procesos geológicos todavía no había sido incorporada a los programas académicos. Y luego vino todo el revuelo en torno a los patrones evolutivos de Equilibrios puntuados, heterocronías en el desarrollo, extinciones en masa, etc., que constituyó un revulsivo para los paleontólogos de este pais. Y también pude experimentar y comprobar la revolución que en la taxonomía animal supuso la introducción de la sistemática cladística. Además, durante mi formación universitaria tuve la gran suerte de contar entre mis profesores con grandes especialistas en biología evolutiva y en ecología, que marcaron para siempre mi evolución personal, como fue el caso de Antonio Prevosti y Ramón Margalef.



80.-  ¿De qué resultados de sus investigaciones se siente más satisfecho? ¿Cuáles considera que son sus principales aportaciones al conocimiento de la evolución?

Desde un punto de vista evolutivo, me siento satisfecho por haber planteado cuestiones candentes de la paleobiología evolutiva, como los patrones en la evolución o las heterocronías en el desarrollo, a determinados grupos de roedores, como los arvicólidos, aunque en este campo tuve un ilustre precedente en Francia con la figura de mi amigo Jean Chaline.
En el mismo sentido, el estudio de las faunas insulares en el Mediterráneo siempre fue para mí un motivo de inspiración paleobiológica, en cuanto a pequeños laboratorios de la evolución en micromamíferos.
Finalmente, a raíz de mi participación en proyectos como los de Orce y Dmanisi, mi interés por la especie humana fue en aumento. En particular, siempre me ha interesado conocer en qué medida constituimos un linaje aparte o nuestra evolución, como la de cualquier mamífero, está sobre todo influida por las variaciones ambientales y climáticas. ¿En qué medida la eclosión de la cultura se ha convertido en un factor diferencial en nuestra evolución? Siento decir que por el momento pienso que en las fases más tempranas de nuestra evolución no nos diferenciábamos mucho del resto de animales que poblaban aquellos ecosistemas.

81.- ¿Cuáles son sus proyectos de investigación actuales y futuros? ¿A qué preguntas quiere responder con esas investigaciones? 

Mi interés ahora se centra en ahondar en los procesos de dispersión de los homínidos del Pleistoceno, en relación con los cambios climáticos y ambientales. Para ello, es necesario afinar nuestras correlaciones, llegando a niveles de resolución temporal superiores a los que hasta ahora hemos trabajado. También es necesario deducir con mayor precisión los parámetros climáticos y el entorno ambiental de las zonas que ocuparon aquellos homínidos en sus desplazamientos.


82.- ¿Por dónde cree que se va a desarrollar la paleontología en los próximos años? ¿Qué nuevos descubrimientos nos esperan? ¿Hacia dónde evolucionará la Teoría de la Evolución? Expláyese a gusto respecto a lo que quiera decir a los lectores.
 
Por donde vaya a desarrollarse la paleontología en los próximos años dependerá de los recursos que se aboquen en esta ciencia. Lo mismo en lo que respecta a nuevos descubrimientos. Quedan muchísimas preguntas por responder, en mi caso relativas a los patrones y ritmos de dispersión de las faunas del Pleistoceno. Pero si no se quiere depender de la casualidad, del hallazgo casual, y sí de los programas científicos, hace falta dotarlos con los fondos suficientes para abordar estas cuestiones, en los lugares en donde sea posible responder a ellas, que no siempre están al lado de tu casa. Como desconozco los recursos que se abocarán en el futuro a estos temas, me siento incapaz de responder a estas preguntas.
Por lo que respecta a la Teoría de le Evolución, se trata de una teoría en constante evolución, como todas las grandes teorías científicas, aunque en este caso se asienta sobre unas sólidas bases cuyos fundamentos teóricos fueron establecidos por Darwin hace casi 200 años. No pienso que estos fundamentos vayan a experimentar grandes cambios en el futuro. Siempre desde Darwin.






Referencias:


(0) Tesis doctoral de Iván Lozano: "Evolución de Mimomys savini en la Península Ibérica durante el Pleistoceno Inferior; Implicaciones biocronológicas y paleoambientales en el estudio de las primeras poblaciones humanas". Universitat Rovira i Virgili (2014).
(1) Agustí, Jordi: La Evolución y sus Metáforas. Una perspectiva paleobiológica. (Ed. Tusquets, 1994).
(2) Agustí ed.: La Lógica de las Extinciones. (Ed. Tusquets, 1996).
(3) Wagensberg & Agustí ed.: El Progreso ¿Un concepto acabado o emergente? (Ed. Tusquets, 1998).
(4) Agustí, Jordi: La Evolució de Darwin. (Rafael Dalmau ed, 2010).
(5) Agustí, Jordi ; Antón, Mauricio: La Gran Migración. (Ed. Crítica, 2011).
(6) Agustí, Jordi; Bufill, Enric; Mosquera, Marina: El Precio de la Inteligencia. (Ed. Crítica, 2012).
(7) Entrevista a Jordi Agustí en El cultural (23/4/2010).
(8) Podcast que incluye entrevista en audio a Jordi Agustí en Tarragona Radio (dentro del programa Evoluciona del IPHES) a raíz de la publicación de su último libro Alicia en el País de la Evolución:  http://www.tarragonaradio.cat/contingut_programa/evoluciona_dimarts_14_de_gener/1/819/4794.
(9) Audio de las Conferencias de Jordi Agustí sobre longevidad en la fundación Juan March.
(10) Entrevista en audio a Jordi Agustí sobre la Evolución del cerebro en la linterna de Diógenes (junio 2014).
(11)  Agustí, Jordi; Carbonell, Eudald: L'evolució sense sentit. (Ed.Empúries, 2013).
(12)  Agustí, Jordi: El Ajedrez de la Vida. (Ed.Crítica, 2009).
(13)  Agustí, Jordi: Alicia en el País de la Evolución. (Ed.Crítica, 2013).
(14)  Agustí, Jordi: La Sonrisa de Leonardo. (RBA, 2015).
(15)  Agustí, Jordi & Lordkipanidze, David:  Los Primeros Pobladores de Europa. (RBA, 2013).